sábado, 29 de diciembre de 2007

Chemir Colina: "Los libros son y están para todos"


íLa Tierra no es un planeta cualquiera! Se cuentan en él ciento once reyes (sin olvidar, naturalmente, los reyes negros), siete mil geógrafos, novecientos mil hombres de negocios, siete millones y medio de borrachos, trescientos once millones de vanidosos, es decir, alrededor de dos mil millones de personas mayores.


El anterior párrafo a lo vez lo es de un capítulo del cuento El Principito, escrito por Antoine de Saint-Exupéry (Lyon, 1900-1944) una historia escrita de una manera simple que contiene fuerza humana y espiritual sobre la naturaleza del mundo de los adultos.


Lo ponemos justo arriba en la antesala de esta entrevista porque Chemir Colina lo leyó cuando tenía 9 años y ese momento mágico, el encuentro con ese personaje, marcó su vida. Desde entonces todo ha sido prepararse y trabajar en función de la cultura, desde las artes plásticas, la literatura.


Acaba de ser nombrada coordinadora de la Plataforma del Libro y la Lectura Carabobo, cargo que viene siendo como una recompensa después de sus 18 años de indetenible labor. Sus inquietudes la llevaron a estudiar en la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, la Escuela de Artes Escénicas Ramón Zapata, el Tecnológico de Música Extensión Valencia, el Centro Piloto de las Artes Contemporáneas y en la Universidad Bolivariana de Venezuela, gestión social. Ha realizado talleres y cursos en expresión corporal, artes plásticas, lenguajes creativos, poesía, museos y ambiente, museografía, gerencia cultural, critica de arte y guía docente. Seminarios de política y cultura, ética e historia del venezolano posible, poetas de América y rostros y tendencias en el arte venezolano, sobre el arte popular. Ha escrito ponencias, investigaciones y textos de catálogos, exposiciones, salones. Es autora de cuentos y durante un par de años (1997-1999) escribió textos sobre artes plásticas en el suplemento cultural de Notitarde, Letra Inversa. Es miembro de la Junta Directiva de la Red de Escritores Carabobo, en la coordinación de promoción de lectura.


¿Alguna idea para comenzar el nuevo reto del 2008?
A mi me ha ayudado mucho que este año 2007 estuviera como asistente de Freddy Rojas dentro de la Plataforma del Libro, encargándome del trabajo operativo y organizativo. Era una labor conjunta entre los dos. Mi primera idea es seguir fortaleciendo lo que ya se comenzó hace mucho. Tengo mis propias ideas en cuanto cómo será el abordaje comunitario, sin embargo nosotros nos regimos por lineas muy directas que bajan dl Ministerio para la Cultura. A principios de enero tendremos reuniones en Caracas.


El trabajo comunitario es la punta de lanza de nosotros, llevar el libro hacia las zonas donde no llega y darle a los niños ese instrumento porque no tienen una biblioteca cerca; dar talleres.


¿Ha habido dentro del esquema de trabajo que realizan algo diferente, llamativo, aparte del bibliobús? ¿Cuentan con más recursos?
Los bibliobús pertenecen a la Red de Bibliotecas Públicas del estado Carabobo. Hemos venido trabajando en conjunto. José Félix Peraza, el presidente de Fundemip, realizó un trabajo invalorable durante los cuatro años que estuvo en la biblioteca. Creó el área de promoción de lectura donde nosotros hemos estado dando talleres.


Freddy Rojas y yo nos movíamos por todo el estado Carabobo dando charlas y talleres; y ellos, a su vez, nos acompañaban a nosotros. Fuimos hasta los lugares más apartados. en la parroquia Negro Primero, por ejemplo, estuvimos un lugar llamado La Fila, donde tuvimos una recepción importante, con un programa que tenemos que se llama cultura en curso.


¿Qué es un libro?
Es todo un mundo. Es conocimiento. Es poder viajar sin necesidad de moverse de una silla. Es un momento para soñar.


¿Por qué seguimos diciendo desde siempre que no se lee en Venezuela?
Tiene que ver con la educación, empezando por la familia. Algunos tenemos la suerte de que nuestros padres y abuelos fueron y son lectores, pero no todos pueden decir lo mismo. La gente cree que leer es algo muy profundo pero se puede comenzar por una tira cómica, una revista. Siempre en los talleres de sensibilización de la lectura que damos, le decimos, más a los representantes que a los maestros, que la verdadera razón de los libros son ellos. Son para ellos. A muchos les cuesta creerlo porque no tienen formación formal, pero es allí justo nuestra tarea.


Hay que romper con los tabúes de lo que se cree es el artista. El libro es para todos, mas ahora, que están las Librerías del Sur, con precios muy económicos; de muy buena calidad.


También necesitamos más Librerías del Sur y más hacia el sur.


¿Se puede separar a los libros del proyecto de socialismo? La lectura es libertad...
Nosotros como Ministerio del Poder Popular para la Cultura trabajamos y creemos en eso. Hablamos del socialismo en el libro no como algo político sino desde el punto de vista de la socialización de la lectura. que todo el mundo tenga la misma posibilidad de accesar al libro. cuando nosotros hablamos del socialismo del libro hablamos de que tenemos una imprenta en Carabobo, que se encuentra en la sede del Ince, para que todos aquellos que tengan la inquietud de publicar un libro puedan hacerlo. Con el mismo derecho. Que todos podamos tener una colección en casa para nuestros hijos, para nosotros mismos. Que el libro circule.


¿Cómo comenzó a vincularse con el mundo cultural?
Estando en el segundo año de la Escuela Arturo Michelena me di cuenta que lo que me gustaba era la investigación en las artes. En ese momento estaban buscando en el Ateneo de Valencia guías docentes, y aún cuando pedían alumnos de cuarto año, el director, Ramón Belisario, envió una carta sobre mis condiciones. Entré dentro del grupo que fue formado y de la selección quedé. Entré en el año 1992 y el Ateneo de Valencia para mi fue una gran escuela. Empecé a crecer allí y al tiempo pasé a trabajar como asistente de investigación, luego asistente de publicaciones. tuve la gran suerte de trabajar con Esdras Parra, Carlos Villaverde, Willy Aranguren. He sido una privilegiada de Dios. He tenido la fortuna de trabajar con gente muy preparada con la cual he aprendido.


En el año 1997 ganó el concurso de cuentos de El Espectador. En el año 1996 envió al concurso de cuentos de El Nacional el cuento "Unos minutos transcurrirán después", que quedó entre la selección de los primeros doscientos. Para el 2008 tiene como meta publicar una recopilación de lo escrito para el mundo del arte durante 18 años, y uno de cuentos, para su hijo, "Abraham Emanuel", a quien ya dedicara "El Niño Constelado" (Notitarde, 29/12/2007, Confabulario).-

sábado, 15 de diciembre de 2007

Caminantes de Yagua: Las parrandas son algo bien sabroso


La parranda, contó José Francisco Agudo, es la fusión de ritmos. De los tambores de los negros que repicaban el tronco hueco del aguacate y las liras de los españoles que venían a bordo de las goletas a la bahía de Patanemo. El indio de los petroglifos de Vigirima le fue dando a la maraca y de esta forma nació esta fusión musical. Luego se insertó el cuatro y demás instrumentos.


Es sinónimo de alegría, algarabía y fiesta. Ronda a la Navidad y las emociones que al final del año se van sintiendo en el repaso de lo acontecido, de lo que se dejó; de lo vivido. Llevan mensajes de hermandad, picardía y amor. Su repique atrae la sonoridad de las muchas cosas buenas que sienten los hombres y mujeres que se reúnen en torno a una celebración, para distraer tribulaciones y rendir homenajes, llenos de candor e inocencia, a creencias más sublimes como el niño Dios.


José Francisco Agudo es uno de los fundadores de la Parranda Los Caminantes de Yagua, nacida el año 1967 aún cuando sus primeros discos de acetato los grabaron en 1968 en los estudios de Luis Alfonzo Larrain, en Caracas.


Junto a él integran el grupo, Andrés Rubin, Angel David Villegas y José Gabriel Agudo.


- Le pusimos a nuestra agrupación Los Caminantes porque como íbamos de un lado a otro a pie, de Yagua a San Diego, tocando, en aquella época donde las distancias eran más largas que ahora o por lo menos así se sentían al no haber carreteras ni medios masivos de transporte.


-Las casas estaban unas a otras distantes. Era otra cultura. Había la seguridad que no hay ahora. Era una época con otra manera de pensar. Fue una época muy bonita. Ibamos caminando, tocando, hasta con golpes de camino.


Si quisiéramos ahora "parrandear" en Yagua tendríamos que estar tocando durante cinco años y no terminaríamos nunca, porque la población creció muchísimo.


¿Cómo van planificando el trabajo durante el año?
Nosotros grabamos nueve o diez tonadas, cada una lleva una letra, y siempre queremos que todas ellas tengan un mensaje, sobre todo familiar. Hacemos estrofas con un sentido general, cargadas de metáfora. Le buscamos una lógica. Le cantamos a la madre, a la afinidad familiar, a la Virgen La Milagrosa, patrona de Yagua. Fuimos cambiando la rítmica. El único miembro fundador que permanece vivo soy yo pero he tenido la suerte de rodearme de jóvenes llenos de talento, buenos ejecutantes y músicos.


¿Nace siempre la amistad entre los parranderos?
Nace la compenetración como en familia, siempre estamos pendientes entre nosotros, de todo lo que nos acontece. El sentimiento de la amistad para nosotros vale mucho. Mantenerse unidos no es sencillo, por las formas de vida, caracteres y demás cosas que pueden ocurrir, pero hemos logrado una buena armonía que ha permitido que hoy estemos felices con la celebración de estos 40 años que cumple la agrupación, contestó Andrés Rubin, mostrando el último CD editado, "40 años".


¿Por qué se conoce a José Francisco Agudo como "Cachilapo"?
"Cachilapo" es un toro cimarrón, sin dueño, sin marca y realengo en el llano.


¿Usted entonces es así?
Lo que pasa es que a mí me gustaba andar solo...


¿Cómo se ha sentido Angel David Villegas dentro de Los Caminantes de Yagua?
Me inicié en la agrupación en el año 1991, tenía entonces 17 años. ahora tengo 32. Todos los años vamos ajustando todo el trabajo hasta iniciar nuestros primeros ensayos, en los meses de mayo y junio. Vamos analizando, complementando y seleccionando los temas, estudiando el tipo de música que le va a cada letra.


¿Cuál es la fecha más importante para ustedes fuera de Navidad?
El 27 de noviembre, Día de la Virgen La Milagrosa, patrona de Yagua. Tenemos un gran compromiso con ella, todos los años. Este año, ese día, nos entregaron una hermosa placa con motivo de los 40 años.


¿Dónde generalmente tocan y cantan?
José Gabriel Agudo, hijo de José Francisco, respondió: Tenemos muchas plazas. Bejuma es primordial para nosotros, todos los años nos invitan allí. Canoabo, Chirgua, Central Tacarigua.


¿Dentro de Yagua?
El Club Centro Amigos, el Club América de Yagua, Club Brisas de Guacara. Todos los años actuamos en muchos lugares, en muchas casas.


¿Dónde están el 24 de diciembre?
Ese día vamos de casa en casa tocando y cantando. Vamos a casas que ya nos están esperando, que previamente han conversado con nosotros, marcamos la ruta y así podemos cumplir con todos los compromisos. Parrandeamos toda la noche y eso es bien sabroso.


¿Qué esperan lograr Los Caminantes de Yagua tras esta conmemoración?
Llevamos 40 años ininterrumpidos llevando alegría y valores culturales a toda la gente. Estamos buscando que nuestra agrupación sea tomada en cuenta y reivindicada como patrimonio cultural del municipio Guacara.


Ya existen grandes parrandas como La Verde Clarita, la Rival Clarita y la Roja Imperial, denominadas patrimonio cultural por lo que nosotros creemos y esperamos que los medios de comunicación nos ayuden a lograrlo porque su fundador, José Francisco Agudo, continúa trabajando, dando lo mejor de sí a la gente y a nosotros, joven generación de músicos, destacó Andrés Rubin.


¿Cómo hacen las grabaciones de sus CD?
Con mucho sacrificio y poniendo dinero del bolsillo de cada uno de nosotros. Es un esfuerzo propio. Para que la parranda no muera. Quisiéramos en este sentido contar con una ayuda que nos permita subsistir más holgadamente. Eso nos permitiría continuar con nuestra labor de una manera más tranquila, como lo pueden hacer otras agrupaciones, como La Verde Clarita, por ejemplo.


Las grabaciones en los estudios han aumentado mucho y los estudios, con su tecnología y tecnicismos, cobran por horas. El costear nuestro trabajo es muy sacrificado para todos nosotros. Hemos tenido noches de insomnio.


¿Cómo se venden los CD?
Los compran los mismos vecinos, las comunidades y en los lugares de trabajo de cada uno de nosotros. Por ejemplo se colocan varios en Pirelli, Coca Cola, y Firestone nos ha realizado donaciones e importantes ayudas.


Agradecieron al resto de los integrantes, Isidoro Ramírez, Joaquín González, Oswaldo González, Jhonny Brea, Pedro Luis Hidalgo, Richard Viera, Freddy Figueroa y Pedro Hidalgo por los aportes y unión. En la grabación del último CD tuvieron como invitado especial a Enrique Bordones, primera voz de un conjunto de parrandas La Unión Sonora del Toco.


Para pedidos y contrataciones: 04124935625 y 02455811561 (Notitarde, 15/12/2007, Confabulario).-

domingo, 9 de diciembre de 2007

Armando Pérez: Hay que poner a volar la imaginación


Antes de marcharse a la ciudad de París, el artista plástico, Armando Pérez, estuvo en Valencia para donar 200 serigrafías a la Fundación de Egresados y Amigos de la UC (Egreamigos), del mural "Justicia" que se encuentra en el nuevo edificio de la Facultad de Derecho en el campus universitario.


"Justicia" es un obra hermosa, cargada de color, con una figura central, y con muchas otras alrededor. Pareciera que vienen y van buscando a esa dama que la historia reconoce con los ojos vendados, esta mujer por la que muchos claman, justo en el recinto donde debe ser honrada, justo en esta nación donde a la hora de solicitarla cualquier cosa puede ocurrir. Pero ella triunfa, con la verdad, incomprable para los mercaderes.


Las serigrafías aportadas para que Egreamigos siga recaudando fondos en realidad están realizadas con una novedosa técnica de chorrito de tinta llamada "gliclée", dentro de una gama de impresión digitalizada, en papel especial, que clonó una nueva obra de arte, con una foto de Anexímenes Vera y la digitalización de Sergio Rojas, de Espacio Chroma.


Pérez es hombre de poco hablar y mucho pensar. Estuvo concibiendo esta obra durante muchos meses y como muy bien lo dice el crítico de arte, Perán Erminy, lo más importante de ella es lo que permanece escondido.


¿Cómo se sintió haciendo el mural "Justicia"?
El mural me llevo bastante tiempo porque hubo que cambiar el proyecto original porque el edifico tiene estructuras de concreto, arriba y abajo, y yo no quise que quedase en el medio de las vigas de concreto. Preferí entonces aumentarlo y en consecuencia resultó mucho más grande de lo previsto. La figura principal hubo que adaptarla en una proporción de casi dos metros, por lo tanto hubo que transformar casi todo. De esta forma quedó muchísimo más aéreo, sin estar encerrado; más libre. Causó mucho más trabajo pero lo importante fue que quedara bien.


¿Se siente satisfecho?
Estoy muy contento.


¿Con qué material fue realizado el Mural "Justicia"?
Fue un procedimiento muy especial, una técnica muy nueva y muy optima, que consiste en imprimir digitalmente la baldosa, lo cual permite que se convierta en copia muy exacta al original. Se acerca mucho tanto al colorido como a la concepción total de la obra.


¿La figura principal del mural es la Justicia?
Yo creo que sí. Sugiere la justicia. Pero se puede imaginar lo que se quiera. No hay interpretación fija. Hay que poner a volar la imaginación. Es importante que el espectador intervenga.


¿Nos hace falta en Venezuela justicia? ¿Cómo lo ve usted que vive en Francia?
Muchísima justicia nos hace falta.


¿Todo arranca de un proceso de enormes injusticias?
De grandes injusticias. Sobre todo el momento que estamos viviendo donde todos los poderes están secuestrados. Es bien difícil que haya una justicia como debe ser.


¿Le causa especial emoción que esté su obra estrenando edificio en la UC?
Pues sí. Me causa una emoción extraordinaria, porque el edificio es muy adecuado para los estudiantes al igual que el campus universitario.


¿Qué nuevos proyectos tiene?
Tengo un nuevo proyecto para Valencia que espero presentar pronto. Me estoy yendo a París para preparar una exposición para finales del 2008.


Soy muy lento con mi trabajo. Pienso mucho. Reflexiono mucho. Me lleva tiempo. Los murales me quitan demasiadas energías.


¿Qué está sucediendo en el universo del arte venezolano?
Algo se está formando como que no vas a poder hacer lo que tu realmente quieras. Eso es grave. Muchas galerías están paralizadas porque las ventas no son las mismas. Hay una atmósfera muy negativas en torno al arte. Se le está dando más importancia a las cosas folclóricas que al verdadero arte.


¿Cuál es el verdadero arte?
La creación. La libertad. Al perder la libertad pierdes todo. Si te la quitan, te cortan las alas.


Si a usted le encargaran un Simón Bolívar, un Ché Guevara, ¿los haría?
No haría el Ché Guevara. Hice a Simón Bolívar en París, con motivo de su centenario, porque nos invitaron a un grupo de artistas venezolanos que vivíamos allí. Me provocó hacer varios retratos de él, interpretados a mi manera. Ahora no lo haría aunque me lo pidieran.


¿Por qué la tendencia en Venezuela de más pintores que escultores?
La pintura predomina porque ella es contemporánea todo el tiempo.


¿Qué extraña en París de Venezuela?
Muchas cosas. Los amigos, el clima tan extraordinario que tiene nuestro país. Nuestro paisaje. Lástima que tengamos un gobierno tan negativo.


¿Qué ha extrañado de París en estos meses que estuvo aquí?
El clima porque me gusta el frío. La gran cantidad de acontecimientos culturales. Las exposiciones. Allí mas bien hace falta tiempo para asistir a tantas cosas que se producen allí. Extraño a mi familia que está allá.


¿Cuál es el país europeo que lo embriaga por su nivel artístico?
Francia. En París siempre hay un movimiento extraordinario. Como allí todo el mundo quiere instalarse, hay un gran movimiento, que no existe en otras ciudades europeas. A pesar del mito todos los artistas aspiran al menos una exposición allí.


¿Qué museo visita más?
El Louvre. Lo que pasa es que él es inmenso. Allí está la historia de la humanidad. Siempre me escapo a ver la Mona Lisa, de Leonardo Da Vinci.


¿Qué le parece la obra que está encima del Túnel La Cabrera?
Eso es un horror. Me parece detestable. Destrozaron el túnel con esa cosa. Acaba con el paisaje y con todo su alrededor.


Armando Pérez, nació en Sanare, consolidó su vocación de artista dentro del marco figurativista, hallando su propia voz. Estudió entre 1949 y 1955 en la Escuela de Artes Plásticas "Arturo Michelena", donde posteriormente dio clases. Ocupó la sub-dirección de la Escuela de artes Plásticas "Rafael Monasterios" de Maracay.


Al comienzo de la década del 60 su obra "Figura", un óleo sobre tela de 81x111, obtuvo el máximo galardón del Salón de Artes Visuales "Arturo Michelena".


Tiempo después Armando Pérez experimentó en las tendencias abstractas coincidiendo con el desarrollo plástico nacional. Incursionó en el informalismo, y durante dos años vive en Madrid, y al retornar, su obra comienza a vincularse con las formas abstracto geométricas de ordenamientos compositivos y cromáticos hasta instalarse en el cinetismo.


Atraído por este movimiento se marchó a París donde continuó su formación en los cursos de Historia General del Arte dictado en la Escuela de Louvre y de Arte Contemporáneo en la Universidad de Vincennes en 1970.


Pero partir de 1974 abandona el cinetismo y regresa a la figuración que, tendencia donde se inscribe. "Búsqueda", una de las obras fundamentales de Armando Pérez, expuesta en el Vernissage en el Salón Regency, no es otra cosa que "personajes en la búsqueda de un futuro", dijo el artista.


A partir de 1962, se presenta en los Ateneos de Valencia y Guanare, en las galerías Nebli de Madrid, en la Acquavella de Caracas, en la Durban de Barquisimeto, Centro Comercial La Viña de Valencia, en la Galería La Reserve du Bois, Puteaux, Francia, en la Sala de Exposiciones de la Embajada de Venezuela en París, en la Braulio Salazar de Valencia, la Tolouse-Lautrec, de Maracaibo, Aeropuerto de Orly París, Francia, en la Holiday Inn, Strasbourg, Francia, en la "Siete, Siete" de Caracas, y una de sus últimas en 1989, Ars et Comunications, Le Mans, Francia, y el la Athena Saint Brieuc de Francia. Dentro de las exposiciones colectivas figuran muchas realizadas en Francia, Japón, Nueva York, Italia y Londres (Confabulario, 08/12/2007).-

Ricardo Benaim: Busco que los artistas se consoliden


Ricardo Benaim es un creador cargado de estímulos. Su mente va inyectándole a sus manos la forma cómo él ve los colores, las texturas y las formas del universo.


Es un hombre de múltiples proyectos que los ha enraizado con su don de artista plástico. Cree mucho en el poder de la convocatoria. Para él tanto la cuarta como la quinta República han realizado y realizan una nefasta labor cultural.


Vino a Valencia a presentar lo último de su trabajo que está siendo expuesto en espacios del Guataparo Country Club, un poco también para encontrarse con un público que desde hacía tiempo no había presenciado la renovación y la transformación de su arte.


¿Por qué uno de los proyectos suyos une a Colombia y Venezuela en una sola?
Una noche, hace tiempo, me reuní con un amigo colombiano, quien dibujó las siluetas de los países en una sola. Me gustó porque yo soy bolivariano de verdad. Creo en el sueño de bolívar y en el fortalecimiento de las región andina. Hubiésemos sido un gran país.


Fue este Proyecto Mapa bien divino porque le dimos tanto a artistas colombianos como a venezolanos apenas el relieve de las dos naciones unidas. Los primeros 20 trabajos fueron tan extraordinarios que tuvimos que seguir hasta lograr 150.
No eran pintores nada mas. Había escritores y periodistas. Luego lo hicimos con América del Sur. De allí parte el Banco Central del Cóndor.


¿Cómo funciona el Banco del Cóndor?
Después de varios intentos y de una forma más formal hice una convocatoria de 200 artistas para que participaran, apartando el ideal y de esa forma convertirlo en una moneda de cambio e intercambio. Funciona así: Los artistas me dan las obras, le pago la mitad en cóndores y cuando se vende le entrego el resto en bolívares.


Hasta ahora no se ha ido ninguno de los artistas que han creído en él . Se han vendido 60 obras, de esta forma, por lo que el proyecto ha sido autosuficiente, manteniendo una página Web dinámica.


Este proyecto ha sido muy exitoso. Dieciséis empresas a nivel nacional reciben cóndores y pagan las obras, la mitad con esta nueva moneda y el resto con bolívares. Los cóndores son otra forma de estimular el intercambio porque ya son aceptados por los artistas, museos, galerías, compradores de arte, entre otros.


¿Qué es para usted el arte?
Para mi el arte está más allá de lo que uno hace. El arte es lo que uno comunica y lo que uno puede hacer llegar más allá de los espacios convencionales. Es válido, tiene fuerza y luz propia en la medida que traspase y penetre en otros ámbitos.


¿La exposición del Club Guataparo Country Club vino acompañada de intercambios con usted?
No he dejado de ser docente. Lo interesante de esta muestra muy digna que se encuentra allí es que todos los que van se van a encontrar con la obra de un señor que piensa, que sueña, que tiene sus ideales.


Voy a tener conversaciones con todos los que quieran conocer de cerca mi trabajo y a los niños los voy a poner a dibujar sobre el mapa de Surámerica unido. De esta manera lograremos que ellos tengan en su formación un intercambio cultural gratificante.


¿Qué busca con todo ese movimiento artístico que de una u otra manera mueve?
Mi intención con los artistas es que se consoliden más. Que tomen como más fuerza. Sean más unidos y el arte sea más rotundo, más contundente; más incisivo, como en estos momentos que cada quien está como más pulverizado y atomizado por miedos y sus pequeños mercados individuales.


Parte de mi propuesta plástica está contenida en la docencia. Ella vale lo mismo que crear para mi, independiente de que paguen o no.


¿Vive de sus proyectos o de lo que hace en su taller?
Afortunadamente vivo de mi obra, que es mi taller. Me da espacio y energía. En mi propuesta actual voy integrando los elementos del presente como una arqueología del hoy, con una nostalgia del pasado, del romanticismo, del recuerdo. Establezco como una pequeñas historias vagas que se van dejando abiertas para que el espectador las asimile y vea allí la propuesta estética, que lo enganche en forma visual, espiritual.


¿Pero también su obra es muy intuitiva?
Depende de cómo me sienta. Soy un hombre de metabolismo rápido. Dinámico. Trato de vivir decentemente de mi trabajo


Ricardo Benaim realizó estudios en 1972 en el Instituto de Diseño Fundación Newmann, Caracas, Venezuela (1972), en el Atelier 63, París, Francia, de técnicas de grabado (1980/82), y combinó estudios y docencia en el Pratt Institute, New York, (1982/86).


Obras suyas pueden apreciarse en la Galería de Arte Nacional, Caracas; en los museos de Bellas Artes, Caracas; de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber; de Bellas Artes, Caracas, de Arte Moderno Jesús Soto, Ciudad Bolívar; de Arte Moderno, Nueva York; de Arte Contemporáneo de Lima; de la OEA, Washington; el Ateneo de Valencia, Valencia; y en colecciones del Banco Mercantil y la Fundación Polar. Exposiciones individuales : (2006) Warishana. Museo Ecológico del Caroní. Pto. Ordaz. (2005) Warishana. Galería Artepuy Caracas. (2005) Maracapana. Galería Art Nouveau, Maracaibo. (2004) Estelas Estelares. Galería Artepuy Caracas. (2002) Rituales Primigenios . Galería Forum y Cecilia González, Lima, Perú. (2001) Rituales Primigenios, Galería Li, Caracas, Venezuela. (1999) Utopías Latinoamericanas. Museo de Arte de las Américas, Washington. (1998) Utopías. Ambrosino Gallery, Coral Gables, Estados Unidos de Norteamérica y Obras Recientes. Galería Cecilia González, Lima Perú. (1995) Ten Years After. Ambrosino Gallery, Coral Gables, EE.UU. (1994) Agua . Ateneo de Valencia y el Museo De Arte Moderno de Maracay. (1993) Procesos. Estudios Linsberg, Buenos Aires, Gaia. Ambrosino Gallery, Coral Gable. (1992) Una Visión de Gaia. Museo de Arte Contemporáneo, Caracas, Venezuela, Tierra. Miromesnil Fine Art, París. Tierra. Obra sobre papel, Galería Sextante, Bogotá. (1991) In Libris. The Reece Galleries, New York. Libris. Museo del Libro, San Juan, Puerto Rico. (1990) Recent Pintings. The Reece Galleries, New York. In Libris. Galería Vía, Caracas. (1989) Procesos. Galería Euroamericana, Caracas. Les Voyages Oniriques . Miromesnil Fine Art, París. (1987) Miromesnil . París. (1986) Christie¥s Comtemporary Art Gallery . Tokio. (1985) Centro de Arte Euroamericano , Caracas. (1982) Galería Mendoza, Caracas.


Ha participado en innumerables exposiciones colectivas tanto en nuestro país como en el exterior, en la IV Bienal del Caribe , Santo Domingo. (2001), IV Bienal Barro en América , Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, Caracas, la VII Bienal de la Habana . La Habana, Cuba, la III Bienal Barro en América Roberto Guevara , Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, Caracas, Venezuela; y PaÁo das Artes, Sâo Paulo, Brasil, la I Bienal de Mercosur. Porto Alegre; el Festival Internacional de Arte Ciudad Medellín , Medellín, Colombia, I Bienal del Caribe . Museo de Arte de Santo Domingo.


Entre sus proyectos colectivos destacan (1992-99) Un marco por la tierra (160 creadores Latinoamericanos). (1995-98) Veinticinco por ciento, (1996-97) Caracas Utópica-Orinoco Utópico. (1994-2006) Proyecto Mapa (1800 creadores Latinoamericanos).


Tiene en desarrollo los proyectos Banco Central del Caribe, Banco Central del Cóndor, el Cóndor, unidad monetaria latinoamericana y Proyecto Mapa. Ha recibido los siguientes reconocimientos: (1993) Premio Pintura Juan Lovera . 51 Salón Arturo Michelena, Ateneo de Valencia, (1992) Premio Dibujo Armando Reverón . 50 Salón Arturo Michelena, Ateneo de Valencia. (1984) Primer Premio . Bienal Iberoamericana de Artes Gráficas, Mocha, New York. (1982) Premio de Dibujo. Fundación Juan Miró, Barcelona (Notitarde, 22/12/2007, Confabulario).-

domingo, 2 de diciembre de 2007

María Elena Franceschi: La motivación del artista es sagrada


"Asim Bonanga" se tituló la exposición de María Elena Franceschi en el Museo Quinta La Isabela que estuvo abierto al público hasta mediados del mes pasado organizado por Fundapatria.


El nombre también es el de una canción de raíces africanas impregnada de la lucha apartheid y significa "No lo hemos visto más". Fue entonado como un himno en innumerables rincones del mundo después que Johnny Clegg se atrevió a mencionar a Nelson Mandela quien ya llevaba mucho tiempo encarcelado y a los líderes sudafricanos Steve Biko, Victoria Msengen y Neil Taggett, asesinados por defender la libertad y la vida, dos derechos irrenunciables de los seres humanos.


¿Qué tiene que ver todo lo anterior como introducción a esta artista nacida en la población de Miranda, al occidente de Carabobo? Que ella, desde siempre, desde que se reconoce y muy a pesar de tener una piel rosada y ojos claros, ha realizado esculturas de mujeres negras y pintado rostros de hombres y mujeres afrodescendientes. Es lo que le gusta, lo que ha querido hacer con toda la naturalidad que la guía en la creatividad.


La muestra "Asim Bonanga" tuvo tanto sus esculturas de mujeres negras, sentadas, de anchas proporciones en las caderas y caras risueñas, como sus pinturas de gran formato donde aparecían los colores de vestidos, turbantes; reyes y músicos de Africa, de mujeres con expresiones distintas, en las que dio rienda suelta a la vistosidad y la generosidad de los trazos.


¿Existe alguna explicación de por qué nacen estas expresiones?
Ellos son seres de luz, seres maltratados. Cuando yo presenté mi trabajo hubo una sorpresa aunque ya llevaba tiempo haciéndolo. Hubo un amigo pintor que me visitó en mi taller, Miguel Cabrera, y fue acompañado de su hija, cuando en ese entonces era una niña. Al ver mi obra marcada por esas imágenes me preguntó el por qué de mi insistencia. Fue su hija la que sin esperar mi respuesta empezó a hablar de la esclavitud, del sufrimiento, de la tristeza de esos seres que fueron arrancados de Africa. Esa explicación de su hija, no me la había yo planteado. Me empecé a interesar en este tema hace tantos años que para mi solo los periódicos, las revistas y los programas de televisión existían solo si se referían a las mujeres u hombres negros. Fui guardando imágenes de ellos hasta que un día, sabía, iban a serme útiles.


¿Cómo fue el comienzo de sus negras, en cerámica?
Una vez, con mucha audacia, fui a una tienda de Sofía Imber, del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, metí mis negras en una caja. Cuando regresé para saber la respuesta y la encargada de la tienda me comentó que a Sofía le gustó pero que mi trabajo le había producido mucha angustia, que por qué no sacaba las negras de la caja. Esa fue como una lucesita. Me vi haciéndolas, entonces, escultóricamente.


¿Tuvo al comienzo inconvenientes para mostrar su trabajo?
Al principio, quizás por atrevida, y porque no me había terminado de graduar en la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena y me había lanzado al ruedo presentando mi trabajo hubo un personaje que se me acercó para decirme que tuviera cuidado con la forma cómo estaba desarrollando mi trabajo pero otro profesor de allí mismo me dijo que no le hiciera caso a todos esos comentarios porque esta persona que me ponía limitaciones se había atrevido también a romper con lo establecido en un momento de su vida.


¿La intuición es vital?
El trabajo de los artistas también es mucho de la sensación. Por eso es que uno, muchas veces, siente dentro de uno, que lo sabio es que uno guarde para sí los motivos del trabajo mismo. Es como guardar algo sagrado.


¿Se siente cómoda pintando retratos?
Pienso que hacer retratos es muy difícil, yo no hago retratos, agarro imágenes que me impactan, a veces las profundizo, otras veces no, pero yo siento que lo que hago no es voluntario. Para complacer esa inquietud de la gente que todos los días me pregunta por qué dibujo estas imágenes de negros, respondo que todos los venezolanos tenemos esas raíces.


Nunca me descubrí como pintora y creo todavía que no lo soy porque se me daba como más fácil la escultura. Pero un día me dije que quería pintar. Necesito pintar. Es como esa angustia, que está ahí dentro, que necesita salir, y pienso también que es hasta como una reivindicación porque a través de ella yo me puedo expresar.


¿Cuánto tiempo le tomó preparar esta exposición?
Para hacer este trabajo que parece gestual y parece rápido es porque hay ese otro trabajo esclavizante y académico de muchos años. Trabajé en conjunto, haciendo cerámica y pintura.


Mi trabajo escultórico, que poseen dimensiones y proporciones, me satisface enormemente aún cuando me divierte mucho pintar.


¿Les quita el dolor a sus personajes negros?
Yo no he querido pintar la cuestión dolorosa del color sino más bien lo alegre. Relacionar a la persona de color con dolor es como obvio, para mi es mas bien una fiesta, sus sonrisas. Dibujo gestos de ironía que simbolizan su sabiduría.


Mi hija, María Cristina Arcila, quien vio la evolución de mi trabajo desde que comencé a hacer las negras dice que las eternizo en los hornos y que todas ellas, las que sobrevivieron, me cuentan sus historias: " Yo escapé de la plantación, a mí no me tocaron, yo soy feliz, yo no tengo miedo.... son negras que escucharon el pasado y decidieron cambiar la historia... ser felices, cantar bonito. Tienen su espacio ahora. Son madres, hermanas, maestras. Se asoman a la ventana, hay esperanza, caminan descalzas porque el suelo ya no quema, nada es vano".


¿Cómo ha sido su relación con la crítica?
He conocido críticos muy engreídos que sólo valorizan lo que sienten o dicen ellos. Creen que son los únicos capaces de llevar batuta y los que saben. Hay otros que cuando te lanzan poco te dicen que te copias o buscan parecidos en tu obra con otros maestros. Por eso para mi fue una sorpresa grata que me llamaran del Museo Quinta La Isabela para exponer después que traje apenas un CD con el material de mi obra y mi curriculum. Fue además rápida esta convocatoria que me permitió exponer este mismo año, sin tener ningún contacto de tipo oficial. Estoy además satisfecha porque vinieron muchas personas, muchos jóvenes de colegios y liceos que pudieron conocer lo que hago.


¿Usted ha tenido contacto con el mundo espiritual venezolano, alguna de sus figuras es la Negra Francisca?
Yo tengo mucho respeto por eso. En la exposición pasada que se llamó "Candombé" fue milagrosa. Si me preguntas si estaba la Negra Francisca te puedo decir que sí. Yo he visto cine experimental de Africa, documentales y películas que tienen que ver con este Continente y sucedió que una noche me desperté y cuando encendí el televisor vi al Rey que yo había dibujado y que tenía en uno de los lienzos del taller. Lo vi como quien ve una revelación. Era justo el momento de su coronación, caminando con su séquito, con sus dioses y la fuerza de su anaranjado.


María Elena Franceschi es nativa de Miranda, estado Carabobo; se licenció en educación en la Universidad de Carabobo, egresada en Arte Puro de la Escuela "Arturo Michelena" de Valencia, realizó talleres de cerámica utilitaria y escultórica de manos de Gloria Fernández y Mérida Ochoa. Ha realizado muchas exposiciones desde 1986 tanto colectivas como individuales y entre las últimas están Candombe (2005), en el Teatro "Dr. Alfredo Celis Pérez"; Arte venezolano del siglo XX, Megaexposición organizada por el Conac, Museo Nueva Cádiz, La Asunción, Nueva Esparta (2003-2004); y 4 Artistas, 4 Visiones, de la Fundación Pedro Grases, Caracas (2003). Fue vicepresidenta (1994-1996) de la Asociación venezolana de Artistas Plásticos y jurado de en el Festival de Pintura Rápida del Río Cabriales y el V Salón de Artistas Plásticos, del Ateneo de Miranda, ambos en 1995 (Notitarde, 01/12/2007, Confabulario).-

sábado, 24 de noviembre de 2007

Laura Mintegi: La narrativa es búsqueda de verdad


Al Primer Encuentro Internacional de Narradores, efectuado del 5 al 9 de este mismo mes, en esta ciudad, estuvo en calidad de invitada la escritora Laura Mintegi, quien en un enriquecedor encuentro realizado en el Ateneo de Valencia habló sobre el oficio de escribir que en ella es particular, nacida en Estella (Navarra), publica sus textos en el idioma vasco.


La actividad tuvo por finalidad abrir un espacio necesario para el diálogo entre los más importantes narradores nuestros y el público venezolano, y, a la vez, conocer otras experiencias como las aportadas por Mintegi.


¿Qué está pasando en materia literaria entre España y Bilbao?
La verdad es que la literatura de España y la del país vasco se dan de espaldas: La literatura española no puede entender la literatura vasca porque la lengua es absolutamente distinta y tampoco parece que hay excesivo interés en entenderla porque las traducciones no tienen ningún éxito porque no funcionan en el mercado y, quizás, como rechazo, puede ser, o por simetría, ocurre algo parecido en el país vasco con la literatura española porque de hecho sí la podemos entender pero no hay un gran interés por ella.


Son dos literaturas que llevan líneas paralelas.


¿No hay ningún punto de encuentro?
Se ha hecho algún intento pero no han funcionado. Diría que ocurre algo similar con la literatura catalana y la gallega, con respecto a la española. Es decir, hay una literatura central y luego otra de periferia, pero no comparten mismas culturas, ni mismos intereses, ni ámbitos de relación.


Yo, difícilmente, puedo hablar de literatura española.


¿Puede establecer diferencias?
Varios escritores estuvimos invitados en un programa de televisión y hablábamos, de que desde el punto de vista del lector, está la literatura vasca excelentemente buena, porque el lector vasco cada vez puede leer más, textos de mayor calidad y esto aumenta en los últimos 20 años de una manera abismal. Desde el punto de vista de nosotros, los escritores, tenemos razones para preocuparnos porque no ha aumentado en la misma medida el mercado. Es decir, el número de lectores está estancado, se le ofrece mucha más obra y de buena calidad, pero el mercado editorial sufre una crisis seria.


Por una parte valoramos que hay un lector cautivo, que es el que lee por obligación en la escuela. Pero cuando ese lector deja sus estudios no se reengancha, no continua leyendo de una manera autónoma, libre. Creemos que puede ser una fase coyuntural, que pude cambiar, pero estamos buscando las medidas para incentivar esa lectura.


¿Qué le gusta de la literatura latinoamericana?
Me he dado cuenta en este viaje de que soy una absoluta ignorante. Conozco, por supuesto, la literatura de los escritores latinoamericanos universales, que saltaron el charco, y llegaron a Europa y todos nos hemos alimentado de ellos, pero es que hay hoy en día una literatura latinoamericana riquísima en variedades, en temas, en autores y en calidades que no conocemos.


Si no vienes aquí expresamente, si no tienes contactos personales, pues no tienes contacto de ella. Estoy teniendo la oportunidad de conocerla y la verdad es que estoy disfrutando de ver la riqueza que hay.


¿Le ha impresionado algo de Venezuela?
La inmediatez. De cómo los acontecimientos políticos se transforman en literatura. Es algo que para nosotros es inverosímil porque necesitamos 40 años para convertir algo en literatura y luego tenemos un pudor enorme para hablar sobre ello y posicionarnos en público políticamente. Aquí veo que el escritor enseguida se posiciona del público políticamente y me parece que es de un gran dinamismo y de una gran frescura y que a mí personalmente, del ámbito que vengo, me llama la atención...


¿Le gusta esa falta de pudor?
Pues, me parece sano porque nosotros somos muy pudorosos e intentamos escondernos siempre detrás de nuestros libros, detrás de nuestra imagen social; pocas veces nos damos a conocer como realmente somos. Esto es interesante para nosotros.


¿Qué me dice de los narradores jóvenes de allí o de aquí?
El narrador joven la única característica que tiene es que es joven y dejará de serlo en un tiempo, entonces creo que le estamos dando un peso mayor del que deberían tener, se crean demasiadas expectativas y ellos también se sienten cohibidos porque se les pega la etiqueta de narrador demasiado pronto. Todo escritor necesita una trayectoria, una evolución; necesita un tiempo para generar su propia voz y desarrollar su propio estilo. Cuando tienes la presión, la inmediatez, de que ya te están llamando escritor y están esperando de ti algo que ya salió en el primer libro que pudiera ser ejemplar, pero no se puede vivir dentro de la excelencia siempre; tenemos que equivocarnos para madurar. Creo que no se les hace un gran favor, poniéndoles etiqueta de escritor.


¿Es positivo o negativo que los estudiantes venezolanos lleven hacia adelante su lucha?
Lo que sé de los estudiantes es que son personas implicadas en un proceso muy inmediato o bien de un lado o bien del otro.


En la literatura hay dos momentos, un momento de vivir y otro de madurar. Son incompatibles. Debe ser así. Hay un momento de actuar y hay un momento de reflexionar. Creo que saldrán narradores que tendrán algo que decir, pero hay que vivirlo primero y hay que vivir esas experiencias. El intelectual es el que actúa en primer término y reflexiona después. No es al contrario. Hay que dar tiempo.


¿Cuál es el proceso o fenómeno del narrador?
La narrativa o toda obra literaria es una búsqueda de la verdad. La verdad mayúscula. No la verdad pequeña, parcial. La verdad aquella de la que hablaba Joseph Conrad, la búsqueda de una justicia mayor en el universo. Entiendo la narrativa como la búsqueda de algo que todavía no existe. De algo que todavía no conocemos, por eso creo que el narrador sí se compromete con su obra, que es lo mínimo que puede hacer, tiene que intentar evitar la escritura automática, o intentar explicar aquello que ya sabe de antemano, aquello que a otros les ha funcionado bien y lo que para él ha sido ya un éxito. Es decir, tiene que esforzarse en que cada libro descubra algo que nunca antes había existido. Eso exige una transformación del autor en cada sesión de escritura. Que al levantarte seas otro que no conocías.


Laura Mintegi está trabajando en estos momentos un libro sobre el enamoramiento, más allá de la cursilería. Estudia Geografía e Historia y ejerce en la Escuela del Magisterio de Bilbao. También es profesora de euskera y literatura en la Universidad del País Vasco. Fundó y dirigió la revista literaria "Ttua-ttua". Se doctoró en psicología y ha escrito regularmente en revistas y periódicos culturales.


Lo primero que publicó fue una colección de cuentos, "Ilusioaren ordaina" que dieron paso a su primera novela "sí pero No" (Bai... baina ez); la segunda novela fue "Fuera de la Ley" (Legez Kampo), el tercer titulo, "Nerea y yo" (Nerea eta biok), su cuarto libro publicado, "Sisifo enamorado" (Sisifo maite minez) y la última novela dada a conocer al público ha sido Ecce homo, que trata sobre maneras de hacer políticas, desde un punto de vista masculino o femenino, independientemente de ser hombre o mujer.


El Primer Encuentro Internacional de Narradores fue organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de Monte Avila Editores Latinoamericana, junto a la fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, el Centro de Estudios Latinoamericanos "Rómulo Gallegos" (Celarg) y el Centro Nacional del Libro (Cenal).


En Carabobo el esfuerzo estuvo concentrado por el Gabinete Regional del Libro Carabobo, conformada por la Plataforma del Libro y la Lectura, la Red de Escritores, Las Librerías del Sur y el Sistema de Imprentas Regionales (Notitarde, 24/11/2007, Confabulario).-

sábado, 17 de noviembre de 2007

Ricardo Bello:Venezuela hoy es una casa dividida


"En Cuba secuestran a los secuestradores. Aquí los reciben en Miraflores y los atienden. Es como un experimento. Uno siente que toda esta tolerancia y este no reconocer la gravedad de la situación pudieran de alguna manera ser una especie de experimento social para desarticular el sistema empresarial, para obligarlo a abandonar el campo, para que luego el Estado pueda tomar posesión de él. Esa es la reforma: Ya tiene el Estado, ahora va por la sociedad", dijo el escritor Ricardo Bello al término de la entrevista, reflexionando sobre su último libro recién publicado "Yo, el secuestrable" de la editorial Libros Marcados.


Hace aproximadamente un año fue entrevistado en esta misma sección para hablar de su visión del país este profesor de pre y postgrado que ahora también ofrece sus conocimientos en cultura y filosofía en el Seminario Mayor de Valencia, ensayista de un estudio sobre José Manuel Briceño Guerrero; otro de Lezama Lima, lector de Pascal y Arte y Miedo; y las novelas Anareta y Cuerpos de agua, cuerpo quedamos, es además colaborador los días lunes de Notitarde y otros medios impresos y digitales a nivel nacional. Doctor en Letras de la Universidad Simón Bolívar, ha realizado estudios de administración en el IESA e hizo un postgrado en la UCAB.


"Yo, el secuestrable" es una crónica, uno de los relatos más personales de Bello, quien apenas meses atrás estuvo a punto de ser secuestrado al salir de su hacienda, ubicada a una hora de Valencia.


La historia del libro más que estremecedora es atemorizante porque se narra lo que se presiente, que dejó de serlo, para convertirse en una mezcla de sentimientos encontrados frente a la conmoción con la que uno más se identifica: La impotencia.


¿Cuál fue la primera reacción después del intento de secuestro?
-Inicialmente, por unas horas, de parálisis. Pensar: Te vas de la finca; abandonas la finca, que es lo que está ocurriendo en el campo venezolano, buscando seguridad para tu familia y para ti mismo. Después fue sentarme a escribir, comunicar e interpretar por qué había ocurrido eso, cuál era la circunstancia. Tratar de poner por escrito el entorno alrededor del cual había ocurrido eso.


Ello me obligó a irme más atrás y a tomar en cuenta lo que fue la vida de mis padres y de mis abuelos, de su cultura hacia el proyecto de un país, a largo plazo, que no se cierra con una vida individual, sino que es el producto de varias generaciones dedicadas a criar riqueza y a crear un país: Eso es el campo venezolano. Dándome cuenta de que yo era parte de esa tradición y que mi existencia como productor y dirigente gremial no tenía sentido fuera del esfuerzo transgeneracional. Allí me doy cuenta de que cuando el gobierno habla de soberanía agroalimentaria o independencia agroalimentaria, ella es imposible si no se les garantiza a los productores su seguridad personal. No puede haber producción agropecuaria si no hay productores. Tienen que garantizar seguridad personal y jurídica porque también tienes que luchar con el hampa que se lleva todos los equipos, maquinarias, cables eléctricos, instalaciones de los pozos profundos, cosechas al productor del campo. Es una situación delicada.


¿Negado a cruzar los brazos?
-Totalmente. Presto a trabajar con los gremios ofreciendo soluciones. Por eso hemos ido a todas las invitaciones que nos ha hecho el Gobierno Nacional para diseñar líneas matrices de políticas de seguridad en el campo, pero éstas no se han puesto en práctica.


¿Qué se debe hacer?
-Siempre hemos pensado, y lo hemos dicho a través de los medios, que deben crearse mesas técnicas, comités técnicos de seguridad en cada estado. Aquí en Carabobo, por ejemplo, tenemos que estar los gremios reconocidos por el Ministerio del Poder Popular de Agricultura y Tierras, Fedeagro, la Asociación de Ganaderos, las distintas organizaciones de los productores, con las autoridades de la GN, la Brigada Antisecuestro, la Policía Estadal y el CICPC, y juntos diseñar políticas que nos permitan solventar esto. Nos parece absolutamente incongruente que el Presidente de la República se reúna en Miraflores con los altos jefes de las Farc, responsables del secuestro de muchos venezolanos, y al mismo tiempo se deje al productor venezolano a la intemperie sin ningún tipo de seguridad. Es loable que el Ejecutivo haga estas cosas, pero la claridad empieza por casa.


¿Investigó a fondo el secuestro en Venezuela?
-Venezuela en los años 70' y 80' tuvo 50 secuestros por año, ahora estamos llegando casi a los 300 a partir del año 2002. El libro tiene un apéndice de Marcos Tarre Briceño sobre la evolución histórica del secuestro en Venezuela, que tuvo una primera etapa entre 1958-1976 más bien anecdótica. Fueron en su mayoría, con pocas excepciones, eventos reducidos al ámbito de la propaganda.
Ese período podríamos decir que se cierra con la muerte de Jorge Rodríguez padre, cuando se le acusa y se le tortura por su supuesta participación del secuestro del industrial William Nihaus.


Todo secuestro, quitarle la libertad a un ser humano por cualquier razón que sea, es un delito y un hecho abominable. Pero al mismo tiempo pensamos que la muerte por tortura del padre del actual Vicepresidente fue un hecho igualmente abominable, o peor, porque lo mataron. Sin embargo, en aquel momento, el Fiscal General de la República entró en choque con el Ministro de Relaciones Interiores de la época, porque fijó posición pública del secuestro, y cuando apenas conoció la muerte de Jorge Rodríguez, fundador de la Liga Socialista, obligó a que el Gobierno encarcelara, juzgara y castigara duramente a los culpables de ese asesinato. Eso es un poco la división de los poderes que garantiza y somete el Ejecutivo al imperio de la Ley. Hoy en día, desafortunadamente, no hay equilibrio de poderes, todos subordinados al Presidente, quien dice qué deben hacer la Fiscalía, la Contraloría, la AN, la Defensoría del Pueblo, el CNE y el TSJ.


¿Cuándo deja de ser el secuestro un elemento foráneo al país?
-Hasta el año 1999 el secuestro es un hecho foráneo. Lo practican fuerzas armadas colombianas que llegan a Venezuela por intereses financieros y económicos. A partir del año 2000 el secuestro se vuelve una industria nacional.


¿Qué elementos tiene?
-Tienes guerrilla colombiana, delincuentes venezolanos y ex miembros de seguridad del Estado venezolano.


¿Se denuncian los secuestros?
-La gente tiene mucho temor porque desconfía muchísimo de los organismos de seguridad del Estado, por el miedo a pensar que pudiesen haber cómplices. Es una situación muy dura, muy dramática, que impide que nosotros garanticemos la meta de soberanía alimentaria a la cual tenemos derecho como venezolanos.
Nunca antes como ahora Venezuela ha sido tan dependiente de las importaciones. Venezuela producía hace 25 años un millón de toneladas de naranja. Hoy apenas 350 mil. Una tercera parte.


¿Publicar "Yo, el secuestrable" es un nuevo riesgo?
-Es un riesgo más. Fue confesar y escribir cuál es tu opinión y comunicar, decirles a los lectores de este libro que los valores que defiende el productor del campo son disciplina personal, trabajo, fe y optimismo; y desmontar la idea que ha impulsado la propaganda oficial de que son explotadores, latifundistas, que no tienen compromiso con el país. Es desnudar todo eso y demostrar que la culpa principal de que no se produzcan los alimentos que el país requiere está en las políticas erradas del Estado, fundamentalmente en un desprecio a la seguridad de los productores del campo, que a nosotros nos parece intencional. Es un llamado de alerta.


¿Somos o no una nación?
-Una nación es una sociedad que está cohesionada con un sueño común. Venezuela hoy es una casa dividida, es una familia dividida, enfrentada, en guerra consigo misma, fruto de un discurso que propicia el enfrentamiento y la división. El país no quiere guerra ni golpes (Notitarde, 17/11/2007, Confabulario)

sábado, 10 de noviembre de 2007

Rolando Quero: La abstracción plasma sentimientos


El artista plástico Rolando Quero ha trabajado intensamente durante varios meses en la casa de sus padres en Villa de Cura donde instaló su taller. El resultado de este esfuerzo lo hace sentir orgulloso. La mayor recompensa ha sido ver la cantidad de cuadros, en diferentes formatos, llenos de vida, color, revelando su espíritu y la fuerza de sus trazos.


¿Cómo se siente con sus últimos cuadros y esculturas?
Durante este año me desligué de montar exposiciones y me desconecté del ambiente de galería y todas las actividades culturales. Quería encontrarme conmigo mismo y hacer cosas que hasta ahora tenía en proyectos pero que no había tenido el tiempo de hacerlos.


Uno de ellos es la producción de 60 obras que yo la llamo "Extractos de mi mente", porque son pasajes, recuerdos, atardeceres.


¿En los que se puede apreciar su misticismo?
Sí, la parte mística que todos los artistas tenemos y que para llegar a plasmarla se tiene uno que concentrar, estar solo, aislado, para poder llevar a buen término una obra como la que hice este año, que ha sido muy positivo para mi. Estoy muy contento porque hice un total de 80 obras, plasmando las ideas que se me venían a la mente.


¿Cuánto tarda generalmente con una obra?
Generalmente empiezo a trabajar varias obras a la vez y las voy desarrollando durante cierto tiempo. Quizás dure un mes, una semana o tal vez tres días. A veces he resuelto una obra en un día. Cuando tienes un año trabajando y todo está dentro de tu mente. De allí el nombre que le puse. Extraje de cada lugar de donde estuve, un recuerdo.


¿Cómo resumiría la propuesta artística de estas 80 obras?
Utilizo los colores rojos, amarillos, los tonos tierra que identifican mi obra, la gestualidad y el informalismo que tanto me atrapa. Me gusta resolver la obra rápido... quizás por los estudios y la formación que yo tuve... maestros de arte contemporáneo unos y otros de la formación académica, del dibujo, de cómo tiene que ser un retrato, cómo tienes que solucionar la obra a través de conceptos, composición, equilibrio del color.


¿Aprendizaje que tuvo sin ningún tipo de egoísmo por parte de sus docentes?
Cada día de mi vida agradezco muchísimo el conocimiento que me brindaron los docentes sin egoísmo. Tuvimos la suerte, una muchacha alemana y yo, que éramos los dos únicos extranjeros que estudiábamos, con el grupo de artistas españoles, de recibir la mayor de las generosidades.


¿Su regreso al país, después de 20 años en Europa fue difícil?
Desde que llegué he trabajado muchísimo en Venezuela. Desde que llegué con mis brochas, mis trapos, mis pinceles y mis colores, de Cataluña...


¿Su obra actual cuánto tiene de Venezuela y cuanto de Europa?
Todavía de Europa queda muchísimo. Veinte años allí no son dos días... Lo que yo hice en Cataluña me ha quedado muy marcado. Hay unas obras que tienen los atardeceres en aquellos olivares... tardes gélidas donde se veían los cielos de Salvador Dalí, al entrar por Gerona, desde Francia, por tren. Guardo el informalismo, los estudios de la materia. Todo ello, sin querer, forma parte de mi obra.


¿Por qué en Barcelona es más conocido como escultor que como pintor?
Porque allí compartía la escultura, la pintura con el diseño industrial tridimensional, fundiciones en bronce, resina, plata. Aquí es difícil encontrar buenos fundidores que plasmen la obra que uno hace.


¿Se siente cómodo en la abstracción?
Porque la abstracción te pone a ver lo que tu quieres ver. Te pone a plasmar los sentimientos. Pone al artista, y en mi caso, de una manera gestual, frente a tus sentimientos, tus ideas... No se llega a la abstracción sin conocer un buen dibujo o la buena composición de un paisaje. Es mentira que en las artes todo está inventado.


¿Qué le parece todo ese arte que apenas está naciendo, que se trabaja con computadoras y se digitaliza?
Hay un grupo de artistas emergentes que se está formando en arte conceptual y digital. Me parece muy bien siempre y cuando sepan dibujar y entender lo que es el color, asunto, por demás, bastante complicado. Cuando se trabaja una obra en el plano de la abstracción se tiene que dominar los colores primarios, secundarios, los complementarios. Se logra el equilibrio de la obra a través del color.


¿Cómo siente que están marchando las cosas en materia artística en Venezuela?
Estamos viviendo un momento muy difícil porque no conseguimos el material adecuado. No es posible que aquí no encuentres buenos acrílicos y los aumenten todos los días hasta en un 100 por ciento. Los creadores estamos pasando por dificultades y hacemos "de tripas corazón" para poder trabajar. Somos dobles creadores, en el momento de hacer y para ingeniárnosla para concluir nuestras ideas. No es posible que tengas que viajar a Estados Unidos para conseguir un buen papel. Lo que encuentras en Venezuela está a precios prohibitivos.


El arte tiene que tener acceso a todo público pero si los artistas no podemos ganarnos la vida como cualquier otra persona que trabaja todo se complica. Soy partidario de un informalismo pero con materiales no perecederos. Busco un material que dure y perdure en el tiempo.


¿Por qué pintó una obra cargada de rojo y negro?
Fue un encargo. Sólo me pidieron una pieza con esos dos colores. Fue un reto. "La Búsqueda". Allí está la fuerza del rojo, Ave Fénix. Rojo del alma y del Tíbet. El rojo de mis hermanas, de mi interior.


Rolando Quero (1954, Villa de Cura, estado Aragua) hizo estudios entre 1983-1986 de artes plásticas (talleres de dibujo, pintura, color y escultura) en la Universidad Michel de Montaigne y la Escuela de Bellas Artes en Bordeaux, Francia. Luego, entre 1987-1992, siguió complementando técnicas de escultura, modelado, moldes y dibujos en la Escuela Massana de Barcelona, España. Recibió clases del ceramista y escultor español Joaquín Chavarría.


Ha realizado exposiciones colectivas: "Artistas latinoamericanos" Centro Cultural El Chasqui, Bordeaux, Francia (1984); "Expresiones Plásticas", Mónaco (1996), "Fusión" en el Centro Cultural Cerdanyola, Barcelona (1997), "Iberoamérica, diferentes expresiones artísticas", sala de exposiciones de Copenhague (1997); "Paralelismo histórico 1902-2002" en conmemoración de los 100 años del bloqueo anglo-aleman, en el Museo Salvador Valero, ULA, Trujillo (2002), "17 artistas, un viaje, un camino", Ateneo de Valencia (2003), "Paralelismo", realizada en forma itinerante en Museo Trapiche Los Clavos, Boconó, Galería La Otra Banda, Mérida, Museo del Táchira, la ULA Táchira y Museo Alberto Arvelo, Barinas (2003), "2da. Mega Exposición", homenaje a Jesús Soto, Ateneo de Valencia y Museo Jacobo Borges (2005), "III Salón Pequeño Formato" en Espacio Chroma (2005), "Abstract-Figurative" en la South Art Gallery, Miami, Florida (2006) y El Color y la Materia, José Páez Del Nogal y Rolando Quero" en Espacio Chroma (2006).


De forma individual ha presentado su trabajo la Galería Puzzle, Barcelona, "Recuerdos Valencianos" (1989), en el Centro Cultural de Moncada y Reixa, en Barcelona, "Souvenir de Rolando" (1992), en el recinto ferial Juan Carlos I en Madrid, "Exhibición de Arte y decoración" (1995-1996), "Retrospectiva, de dibujo y escultura", en el Centro cultural Ripollet, Barcelona (1995-1996), Feria Internacional de Diseño industrial Intergrif", recinto ferial Juan Carlos I, Madrid (1995-1999), "Extractos de un paisaje" muestra itinerante por diversos museos, ateneos, museos y salas de exposición venezolanas bajo el auspicio de ULA, UPEL, UC y la Federación de Ateneos de Venezuela (2001-2002), "Reencuentro", Museo Salvador Valero, ULA (2003), "La Materia estetizada", en Espacio Chroma, Valencia (2006), "Visiones tridimensionales, Espacio Chroma (2006) (Notitarde, 10/11/2007, Confabulario).-

sábado, 3 de noviembre de 2007

Juan Calzadilla: No me gusta nada obra de La Cabrera


¿Observó la obra colocada encima del Túnel de La Cabrera? ¿Qué le parece?
Esa obra no me gusta nada. Creo que obedece a una decisión personal de alguien. Eso no está dentro de una política artística clara, coherente. Eso motivó en mi la misma reacción de cuando vi el mural de Zapata en la UCV porque era una obra que no tenía nada que ver con ese espacio. Allí tenía que colocarse una obra abstracta para no distraer la atención de la gente y tuviera conceptualmente materia de espacio.


Con respecto a la obra del túnel, con un movimiento liderado por artistas podrían lograr quitarla. Creo que en esa materia no debería haber prejuicio, sólo ser sinceros. Aceptar las críticas como yo se las hago. Tantas cosas horrendas que se han hecho en Caracas. El mural de Soto en la Torre Capriles. El mural de Cruz Diez en la plaza Venezuela, esa es una obra que yo la quitaría porque no tiene un asidero espacial como para verla en condiciones estables, que uno pueda disfrutar.


Se han cometido barbaridades por todos lados y es bueno que haya una crítica porque el urbanismo no puede tratarse con obras chabacanas como la que está en el Túnel de La Cabrera. En eso hay que ser muy crítico y yo respaldo toda la crítica que se haga y que esté bien fundamentada. No porque suceda una cosa heroica tiene valor, tendría valor si fuera una cosa resuelta, cuyos valores están intrínsecamente insertados en la obra misma.


Juan Calzadilla vino al Ateneo de Valencia a dictar una charla sobre apreciación de obras de arte la semana pasada cuando habló también de la sensibilidad que se requiere para comprender las obras de arte, el llamado sexto sentido que hace apreciarlo, pero también rechazarlo, y entenderlo.


Años atrás fue colaborador de Letra Inversa, suplemento cultural semanal de Notitarde, con una columna de arte y literatura llamada "Fragmentos para un diario descosido" de la cual tuvo que desligarse porque se mudó a otra ciudad.


En Europa hay un movimiento que en estos momentos está analizando el papel de los críticos, sobre todo los de arte... ¿Cuál es el papel del crítico, hoy en día, ante una sociedad tan complicada?
Soy uno de los que le hace critica a la crítica porque pienso que ella ha llegado a un plano excesivamente literario, intelectual. Lo que implica un alto grado de subjetividad. El crítico se ha convertido, y eso viene ya desde hace tiempo, en otro artista, y utiliza la obra de arte para hacer un discurso en el cual se ve a sí mismo y protagoniza. Se hace una crítica completamente alambicada, compleja, llena de ideas y conceptos y generalmente el público queda sin entender.


¿Ha desaparecido aquella definición de los años 20' sobre el arte, que existe uno del público y otro de los artistas?
Esa situación sigue planteada. El público rechazaba el arte de los artistas y estos al público porque hacía algo que la masa se negaba a entender. El público se identificaba con lo que podía reconocer y entender, en la obra. Cuando le daban la abstracción se preguntaba por qué no hay tema, no hay objeto. Abandonaban así las salas de los museos. Eso pasó desde el cubismo hasta los años 30', cuando se impusieron todas las vanguardias. Las vanguardias hegemónicamente se orientaban hacia la abstracción porque se decía que iba a ser el lenguaje del siglo, pero siguió siendo el idioma de una elite, en el sentido de que el público sigue sin entender a los artistas.


¿Se han complicado todavía más las cosas en esa relación?
Sí, porque ya no es el arte donde no es reconocible la representación. El arte no naturalista sino la diversidad del lenguaje aún siendo figurativo, por ejemplo la instalación, el performance, el arte conceptual; el arte de sistemas. Cosas menos entendidas que el arte abstracto. La reacción contra la crítica es una reacción contra lo que escribe. Coherente de lo que se está ocupando pero incoherente con lo que el público quiere que se haga.


Hay una corriente que aboga por la autenticidad, por darle valor a aquellas cosas donde el artista demuestra vocación, trayectoria, convencimiento y que sus obras sean capaces de resistir un análisis. Puede ser una última etapa de lo que se llamo posmodernismo.


¿Qué tipo de critica respalda?
Una critica mas testimonial, más contextual, porque hubo una época en que la crítica se orientó a darle mas importancia al creador que a la obra, lo que en esta época hace falta es que las dos cosas alcancen el mismo nivel. Pero que el crítico se ocupe también de lo que hay alrededor de una obra de arte. El hecho social, la arquitectura, la existencia misma del artista. Se le había dado demasiado poder a la obra en sí.


¿Cómo marcha el arte venezolano en la actualidad?
En estos momentos estamos atravesando como una crisis de los museos, como una especie de necesidad de reacomodo de las políticas que vienen implementándose de los gobiernos pasados. Hasta ahora han tenido una continuidad y ello había llevado al público a ausentarse de los museos, que se quedaron aislados, encerrados en cuatro paredes. De cierto modo no se ha hecho mucho por quebrar eso que corresponda a la democratización de la cultura que se quiere. Cosa que no pasa en la literatura donde se tiene un apoyo muy grande, indiscriminado a la lectura y a la publicación de libros.


¿Se repiten los esquemas en los museos de gobiernos pasados?
Tengo la impresión de que se está repitiendo el sistema que heredamos de los gobiernos anteriores, no se ha marchado mucho hacia una ruptura que le de una solución a la crisis. Pero creo que también es una crisis inherente a la crisis de los lenguajes y a la crisis del arte. Como una solución a corto plazo diría que hay que buscar un nuevo modelo de exposiciones.


¿Para qué sirven las exposiciones hoy en día?
Ellas sirven para confrontar la obra entre los mismos artistas , confrontarla con el público que viene siendo el lector de esas obras y con el arte mismo, su continuidad y evolución.


Necesitamos un tipo de exposición que no sea el heredado concurso, de mostrar las obras y entregar un premio, porque la premiación siempre será una forma discriminatoria y arbitraria, porque está sometida a un jurado que se cree capaz de dar los premios, sin razones profundas para entregárselos a unos u a otros. Hay que crear otro tipo de salón, de exposición, para estimular a los artistas y que no hayan esos fenómenos de la discriminación. Eso podría darse con una redistribución de la obra de los artistas para darles apoyo material. El estado tiene que rescatar el coleccionismo que antes era muy dinámico.


Juan Calzadilla (Altagracia de Orituco, 1931) prolífico poeta, pintor y crítico de arte venezolano. Estudió en la Universidad Central de Venezuela y en el Instituto Pedagógico Nacional. Cofundador del movimiento El techo de la ballena (1961) y de la revista Imagen (l984). Obras publicadas: Dictado por la jauría (1962), Malos modales (1968), Oh smog (1978), Antología paralela (1988), Minimales (1993), Principios de Urbanidad (1997), Corpolario (1998), Diario sin sujeto (1999), Aforemas (2004). Obtuvo en 1997 el Premio Nacional de Artes Plásticas.
Su obra poética, la cual puede ser seguida a través del volumen Antología paralela (1988), tiene una importancia decisiva en la poesía venezolana fue él quien desde sus poemas de finales de la década de 1950, y en especial los publicados a partir de la de 1960, desde Dictado por la Jauría (1962), mostró el rostro terrible de la ciudad. Ese espectro no se halla en sus primeros libros, ya que un texto como Las montañas de uno de sus poemarios iniciales, La torre de los pájaros, todavía dibuja una visión idílica del paisaje. La perspectiva cambió rápidamente al aparecer Dictado por la Jauría. Allí estará siempre el paisaje de la selva urbana, como se lee en el poema Gracias al barniz. Y allí se encuentra a quien escribió estos versos, solitario, enmascarado ser para quien la urbe es laberinto, suciedad; se lee en la Web El poder de la Palabra (http://www.epdlp.com/) (Notitarde, 03/11/2007, Confabulario).-

sábado, 27 de octubre de 2007

Rafael Barrios: Entusiasma lo poco que sabemos ver


"En la medida en que insistimos en proponer la realidad virtual como una simulación o una representación de la identidad universal, estamos incurriendo en el mismo error académico que cuando se afirma que la pintura está destinada a fijar un momento de la realidad, sin darnos cuenta que ni siquiera la fotografía, considerada como la invención más próxima que nos permite atrapar la instantaneidad, escapa al valor temporal entre la fijación del estímulo y el tiempo de su aprehensión.


Recordemos el río Heráclito y las cavernas de Platón, imágenes aparentemente contradictorias pero que nos hacen reflexionar sobre el hecho de que no asistimos al conocimiento de una realidad sino a través de su proyección.


Hoy hemos podido recibir la luz de las estrellas que desaparecieron hace millones de años. ¿Es que acaso esa imagen no forma parte de nuestro mundo real? Por tanto el arte estará más cerca de la verdad, mientras su contenido incorpore lo virtual como un hecho sublime.


Y son esos volúmenes virtuales de la obra de Rafael Barrios los que incentivan mi imaginación".


Lo anterior lo escribió el maestro Jesús Soto en el libro que comprende gran parte de la obra del escultor Rafael Barrios quien vino la semana pasada a Valencia para asistir a la ExpoArte 2007 dentro de la Expo-Fedecámaras donde presentó obras suyas en calidad de invitado, junto a otros cuatro artistas carabobeños.


¿Qué le entusiasma en estos momentos?
Lo borroso, lo precario. Lo que más me entusiasma en realidad es lo poco que sabemos ver. El tema de la percepción es lo más importante para mí. Estoy trabajando con las piezas que yo uso pero utilizando el microperforado y entonces la obra toma una dimensión casi gaseosa. También estoy trabajando con alta vibración .


¿Continúa con su visión de un mundo dividido como lo planteó en la exposición Casa Bonita realizada en 1988 en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas?
Eso viene de los años 80', del Slash de Nueva York, que era una viga de concreto que atravesaba la galería. Yo diría que viene de toda esa rebeldía que tenía uno como artista joven , de no ver el arte en la calle. Son cosas que vienen de la escuela de arte.


La oblicua es una forma que representa este caos, el Apocalipsis que estamos viviendo y la deconstrucción del espíritu humano. Antes era ser para tener y ahora es tener para ser. Lo material es lo que empieza a definir a una persona la cual no tiene nada que ver con mi educación y con la forma en que funciona el milagro de la vida, con benevolencia, dignidad y una serie de virtudes que tenemos. Sino se están sucediendo milagros en el mundo es porque estamos desatinados con ese ritmo.


Trabajo en el ámbito de "logro lo que quiero y logro lo que quiero para otras gentes". Muchas veces han dicho que tengo aires de brujo... pero nada de eso. A mi en la vida lo que me ha interesado es la sensación de la vida. Desde muy joven dibujé, pinté, viví en ese mundo, con mi madre, Romelia Arias (fundadora del Centro de Bellas Artes de Maracaibo y querida promotora cultural a nivel nacional, presidenta por 9 años de la Fundación de Ateneos de Venezuela) y con mi casa llena de arte, con artistas dentro de mi casa y siendo nieto de inventores, comencé haciendo al principio objetos más cotidianos, por ejemplo, una obra titulada Mi Tierra que contiene bolsas plásticas con este elemento recolectada en todos los estados venezolanos, junto a mi padre que era geólogo.


¿Usted fue rechazado en el Salón Michelena?
Sí, con una obra que se llamaba Mi Patria. Acababa de llegar de Canadá donde estaba realizando estudios de arte en el año 1975. Hice dos parales sobre una mecedora, un par de manillas y la bandera de Venezuela. Al tu mecerla ella planeaba. Me rechazaron y me dije "más nunca concurso allí" y así lo hice. Más que todo es la vida, lo que vemos, lo que no vemos, lo que creemos que vemos...


¿De allí su tarea de defragmentar un poco los objetos, para lograr alcanzarlos?
Digamos que hay deconstrucción, construcción, sorpresas...


Puertas con otras dimensiones...
Lo cotidiano que lo he ido sintetizando. Ha sido un proceso de desarrollo que viene de objetos volumétricos. Ahora estoy entrando a una etapa más translúcida... como la que voy a mostrar el 14 de noviembre la Galería La Cuadra Creativa (Los Palos Grandes, Caracas). Allí voy a llevar varios experimentos... tengo como 10 años que no expongo en Caracas... quiero hacerlo de manera muy informal.


¿Por qué siempre ha mantenido un bajo perfil?
A mi lo que me interesa es que sea la obra, no yo.


¿Por esta razón es que poco se conoce que el Rey Juan Carlos de España tiene una obra suya en su colección privada?
Sí... yo no creo en curriculum.


¿Sigue haciendo performances en instalaciones? ¿Le gusta involucrarse en lo que hace?
Llevo años que no lo hago pero sí me gusta involucrarse...


¿Por qué tanta falta de apoyo hacia los artistas?
Si hay problemas económicos o políticos los primeros que sufrimos, porque les retiran cualquier beneficio, es a los artistas...


Hoy mas que nunca está demostrado que nuestro problema no es económico...
No. Pero lo siguen diciendo: "Nos estamos recuperando"... pero de qué... Venezuela no tiene por qué tener una sola persona pobre económicamente. Todo nuestro problema tiene que ver con el ego del ser humano. El "yo" mal manejado o manejado indebidamente.


¿Cómo siente el mundo cultural venezolano?
El venezolano es el ser más creativo que he visto en mi vida y yo he viajado. El venezolano tiene algo que no tiene nadie. Estamos al lado de los colombianos que tienen buenos escultores, Villamizar y Negreti, los que resaltan a nivel mundial. Las posibilidades de los venezolanos vienen del hecho de que fuimos capitanía y aquí hay grandes colecciones de arte y fuimos estimulados en aquella época, imagino, por una gran cantidad de información que atravesaba capitanía y Virreinato en Bogotá. El venezolano improvisa, es más liviano. Nos hacemos amigos de todo el mundo... y nos están llevando a un camino muy extraño... con lo que está sucediendo ahorita, porque el venezolano siempre ha sido cordial, hospitalario, conversador. En los años 60 te montabas en un autobús y conversabas con todo el mundo... ahora nadie se habla, los vecinos no se conocen... ¿cómo puede cambiar tan rápido todo? Y ello viene acentuado por la estrategia política que todos conocemos , porque una forma de tener gran poder es generar bandos. He dejado de leer periódicos porque todo lo que está sucediendo me cohibe. Por eso me meto en mi taller a trabajar.


Rafael Barrios nació en 1947 en Baton Rouge (Louisiana). En 1963 recibió clases de pintura y dibujo en los talleres libres del Museo de Bellas Artes donde recibió el Premio de Pintura Juvenil Nacional. En 1969 se graduó con honores y mención en arte en el Ashbury College de Ottawa. A partir de 1971 investiga y realiza obras sobre el tema de la fragmentación como Art News y Deconstrucción. Al año siguiente comienza con exposiciones en el Ontario Collage of Art, comienza a diseñar módulos expositivos y realiza esculturas, obras conceptuales y joyas escultóricas. En 1973 recibe la beca de investigación de la Mc lean Foundation y el Primer Premio de grado de escultura del Ontario College of Art donde obtuvo con hones la licenciatura en arte puro, comunicación y diseño con una beca de J. Walter Thompson International. Conoció a Marshal McLuhan quien se refirió públicamente de su trabajo como "fruta fresca para el pensamiento".


Apenas lo escrito es el abrebocas de su extenso curriculum. Buena mayoría de sus obras levitan por ciudades y espacios de todo el mundo, porque en su corazón almacena espiritualidad y un encendido corazón trabajador (Notitarde, 27/11/2007, Confabulario).-

sábado, 20 de octubre de 2007

Sergio Ramírez: Empiezo por temerme a mí mismo


¿De dónde le nace la necesidad de contar cuentos singulares?
De que los demás se enteren de lo que a mí me parece singular. Una sensación aguda de que los demás se están perdiendo lo que yo veo, y escribiéndole, ellos también lo verán. Una especie de servicio público voluntario.


¿Cómo trasciende la anécdota al momento de narrar?
Es como cuando un ebanista elige una pieza de madera para tallar la cornisa de un mueble. Debe examinar primero sus propiedades; puede ser que sea un pedazo de palo atractivo, pero nada más; y sólo su ojo podrá determinar si trasciende la materia de la madera, para transformarse en pieza literaria.


¿Los comportamientos humanos le producen miedo?
Porque somos impredecibles, y empiezo por temerme a mí mismo. Los seres humanos somos capaces de asumir las actitudes más extravagantes, de pronto, o las más brutales, o las más tiernas. Tenemos de ángeles y demonios a la vez, pero lo malo es cuando en la proporción se excede el demonio.


¿Qué siente de la realidad social latinoamericana?
Su anormalidad desconcertante, la exageración como regla, su infinita capacidad de repetición.


¿De dónde nacen las historias de nuestros países, en su mayoría, con pasados dictatoriales, que buscan repetirse, como la serpiente que se muerde la cola?
En la sustancia rural de nuestra realidad, que sigue allí escondida de manera trapera detrás de los cortinajes urbanos que le hemos querido imponer. El caudillo, por ejemplo, es un personaje del terco mundo rural.


¿Por qué cada vez existen menos cuentistas?
Porque todo el que empieza quiere ser novelista, una ambición natural de trascender la escritura, pero que anula la posibilidad de ejercitarse en el oficio a través de un género que tiene sus propias reglas y grados de dificultad, y que enseña mucho al principiante. Y en esto, también las editoriales son disuasivas, porque no se arriesgan a editar libros de cuentos.


¿Viene a Venezuela con alguna expectativa?
La de ver a mis amigos, encontrarme con los lectores, hablar de literatura.


¿De qué trata su conferencia "La ciudad del sol"?
Del doble oficio que me ha tocado ejercer de manera compartida, el de político en un tramo de mi vida, y el de escritor, al que regresé cuando cerré el capítulo de la política. Una dicotomía que ha sido la de muchos otros escritores.


La presente entrevista es inusual porque fue realizada vía correo electrónico, antes de su llegada a Venezuela y a Valencia donde el escritor Sergio Ramírez se encuentra como invitado de la 8va. Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo, oficialmente inaugurada anoche en los espacios del Centro Cultural Eladio Alemán Sucre".


Tres artículos ha dedicado en lo que va de año, en su página Web www.sergioramirez.org a Venezuela, en la sección de artículos, para comentar aspectos políticos que también conciernen al Continente.


"El Caballo Al Revés", en el que analiza el asunto de Tal Cual, "Dime con quien andas" en el que profundiza sobre la relación de los medios con el poder y "Dos perlas de un mismo collar" para referirse tanto a Radio Caracas Televisión como el caso del Diario Monitor, de México.


"Tanto el presidente de Cuba, Fidel Castro, como el de Venezuela, Hugo Chávez, han saludado la victoria sandinista como un triunfo contra el imperialismo, una palabra que sigue estando ausente, al menos en los últimos meses, del vocabulario de Ortega. Y si de observar buena conducta se trata, no le será cómodo aparecer, como muchos piensan que así será, formando parte del eje de combate frontal contra Estados Unidos que ya forman Cuba, Venezuela, y de alguna manera Bolivia.


Las relaciones con Cuba tendrán seguramente un carácter más que nada político, y pocos serán capaces de asustarse por eso, sobre todo hoy que la guerra fría es un asunto lejano. Pero no es lo mismo con la Venezuela de Chávez. Ortega ha sido, por lo menos hasta antes de la campaña electoral, partidario de la Alternativa Bolivariana para la América (ALBA), inventada por Chávez, que busca abrir un espacio de cooperación económica e intercambio comercial entre los países latinoamericanos, y que él mismo presenta como incompatible con el libre comercio con Estados Unidos.


Ortega deberá hilar muy fino para conciliar el tratado comercial con Estados Unidos, y la probable membresía de Nicaragua en el ALBA. Está de por medio el atractivo confite del petróleo barato, que es lo que Chávez ya ha ofrecido, y comenzó a enviar desde antes para favorecer a Ortega en la campaña. Y será sin duda un huésped frecuente en Managua, incómodo pero necesario.


Aunque muchos no lo quieran, la suerte de Nicaragua está ligada a la de Ortega por los próximos cinco años. Y aún aquellos que no quisieran verlo en la presidencia, le están dando el beneficio de la duda. Que pase de allí a disfrutar el beneficio de la confianza, será un asunto de los hechos" escribió Ramírez hace casi un año, en otro artículo titulado "El Beneficio de la Duda"


Los recursos de hoy en día permiten conocerlo de lejos y saber que dentro de un buen organizado blog, que utiliza como especie de confesionario diario, se puede abordar su obra, tanto narrativa como ensayística, inclusive, los artículos y demás detalles personales de quien, de alguna manera, dio el permiso, sin menoscabar años de esfuerzo académico, de mostrarse ante el mundo.


Con relación a su último libro de cuentos editado, "El reino animal" la escritora Clara Sánchez (Piedras Preciosas, Ultimas noticias del Paraíso, Un millón de luces) dijo: "Creo que estos cuentos de Sergio Ramírez le interesarían mucho a un taxista que un día, mientras cruzábamos la Casa de Campo, comenzó a hablarme de los árboles, de cuánto medían sus raíces y cómo buscaban el agua del subsuelo. Lo contaba de una manera tal que uno se imaginaba a aquellas raíces alargándose en la oscuridad, abriéndose paso con gran esfuerzo en la tierra compacta entre gusanos hambrientos, haciendo en suma, el trabajo sucio para que luego sus ramas nos deslumbrasen con un verdor esplendoroso.


Así que mientras las ramas gozan del aire, el sol y la fama, las pobres raíces viven en el anonimato y la invisibilidad. Algo en completa contradicción con esta sociedad que ha puesto de moda la palabra visibilidad y que justifica cualquier reclamo para serlo. Y en la que cada vez interesa menos echar raíces. Por supuesto, a nadie le apetece ser raíz. Prefiere ser flor, aunque sea por un día".


Las narraciones de Sergio Ramírez son nuevos descubrimientos y como él mismo lo señala en su libro de ensayos El Viejo arte de mentir: "El escritor de ficciones, que es un relator de realidades fingidas o imaginadas, debe atenerse a una regla sagrada que es la de la verosimilitud.


Así nos propongamos contar lo que ocurrió, como lo que no ocurrió, hechos verdaderos o hechos imaginarios, los datos que ofrezcamos para revestir la historia deben ser veraces bajo todo punto, de modo que el lector, al compararlos con su propia experiencia, concluya que son reales.


Es lo que en literatura llamaremos realismo, que es cuando la imaginación surge como una emanación o transformación del material de la realidad".


El discurso de Sergio Ramírez es claro. Dice lo que siente y piensa unido a la elegancia de las ideas. Pensamientos madurados, solapados, con la experiencia que solo otorga la vida, la pasión, la entrega y como todo escritor, sin dejarse penetrar, por los falsos destellos de la realidad circundante.


Pero él lo explica mucho mejor: "La imaginación empieza con el acto de ver sin ser dado tocar. Alguien imaginó primero el origen de las estrellas y pasaron milenios antes de que otro alguien pudiera medir sus distancias. La expansión de la mente hacia un estado gaseoso es la imaginación (Notitarde, 20/11/2007, Confabulario).-

sábado, 13 de octubre de 2007

Orlando Chirinos: El escritor pone y la novela dispone


Orlando Chirinos presentará el próximo sábado 20, a las 4 y 30 de la tarde en el marco de la 8va. Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo su novela "Beso de Lengua", bajo el sello de la editorial Planeta.


- Voy a remontarme a siete años atrás: En el año 2000 tuve la oportunidad de ir, con dos escritores venezolanos, Ana Teresa Torres y Wilfredo Machado, a la Universidad de Salamanca. Recuerdo que estaba la profesora Judit Gerendas, veníamos bajando unas escaleras juntos, y me preguntó qué estaba haciendo en esos momentos. Le dije que escribía una novela sobre un viejo tópico, la confrontación del bien y el mal, Caín y Abel. De esa idea original quedó el nombre de uno de los personajes, Abel. En el camino la novela se fue haciendo.


Empecé a escribir "Beso de Lengua" en Salamanca a finales de noviembre, con mucho frío. Eran las 8 de la mañana y todo estaba muy oscuro, con un bolígrafo que tenía y unos papeles a la mano. El comienzo ya se había ido madurando, con un requerimiento, con una pregunta a uno de los personajes, que se llama "El Flaco". Escribí como 3 cuartillas, regresé a Venezuela y al tiempo arranqué a escribir la novela en forma. La terminé en septiembre del 2003 en mi casa de La Entrada.


¿Cómo logró publicar con la editorial Planeta?
La novela nació casi simultáneamente con el título, "Beso de Lengua", me enamoré de él. Escribí un capitulo, entre comillas, si es que se le puede llamar así , porque son, los capítulos, como módulos, mas bien. Hay algunos muy cortos, de media cuartilla, una cuartilla, cuartilla y media. Llevé la novela a una editorial, que no voy a nombrar, y la aprobaron muy rápido, pero, cuando fui a firmar el contrato, decía entre paréntesis "titulo tentativo". Les dije que eso no era así, que era definitivo y no lo iba a cambiar. Retiré mi novela y se la propuse a Planeta; la aceptaron y ya pronto va a ver la luz.


Ya no es la lucha entre el bien y el mal... ¿de qué trata la novela?
Esa novela empieza con un epígrafe y está dividida en dos partes. La primera se llama "Háblame de ellas" y la última parte es un verso de un bolero de Wello Rivas, "Cenizas". El espíritu de esta novela está en los tres epígrafes, sobre todo, en los versos de un poeta colombiano, Miguel Méndez Camacho, y uno de sus poemas "Kampeones" que dice, entre otros versos: "una fotografía de treinta años atrás/donde estamos posando sudorosos/después de la victoria./Todos tenemos un aire de grandeza/que hemos ido gastando..." Me conmovió mucho. No sé si ya había pensado o estaba dentro madurándose la idea, de esa época encantadora, que se queda con uno para siempre, de los estudios de secundaria. Cuando uno se pregunta por los compañeros, por cuantos de ellos llegaron a sus sueños.


El segundo epígrafe es de Luz Marina Rivas de un trabajo suyo titulado "La novela intrahistórica: tres miradas femeninas de la historia venezolana" donde dice: "La nueva historia o el nuevo historicismo, en cambio, se interesa por la historia total. Todo es historisable. La infancia, la locura, el clima, los gustos, el inconsciente, la construcción de la femineidad, la vida privada, el habla, el silencio. Parte de la idea de que la cultura es el fundamento de la vida social".


Es decir, todo puede ser novelable o novelado. Las cosas más ínfimas, cotidianas, comunes hasta lo grandioso, lo trascendente. Ese es el segundo pilar de la novela.


La tercera, como no había que ponerse tan trágico y tan dramático, pues la vida tiene un anverso y un reverso, tomé unos versos del tango de Enrique Santos Discepolo "Qué bachaché" que dice: "Qué culpa tengo si has tomado la vida en serio". A mí me causó mucha risa y me dije que era verdad, por qué hay que dramatizar todo. ¿Por qué tiene que tener un sentido trágico la vida, que sin duda lo tiene? ¿Por qué hay que dramatizar todo? ¿Por qué quedarse anclado en el drama, la tragedia, el dolor?


¿Hay algo de nostálgico en sus cuentos y novelas, que se reitera?
Sí y en esta novela también. Pero yo no quise quedarme anclado en la nostalgia y por ello la letra del tango de Discepolo.


¿Por qué la necesidad de romper con ese sentimiento?
No es que este descubriendo el agua tibia, pero a mi me encantan los cuentos Decamaron de Boccaccio porque en medio de los relatos dolorosos siempre hay paso a la risa, a la alegría.


¿Tiene la novela en ese sentido un personaje que celebre vida?
Sí, un personaje muy festivo, que a mi me enamora, que se llama la negra Irima. En los momentos más apremiantes, de mayor sufrimiento, siempre tiene una salida jocosa.


¿Su inspiración nació de alguna persona real, familiar o espíritu?
Quizás si. Pero llega un momento en que uno no sabe dónde empieza la realidad y dónde termina la ficción, y viceversa.


Me pasó algo curioso con esta novela. Me obsesionó, en el sentido literal. Salía de dar clases y estaba desesperado por llegar a la casa, a sentarme a escribir. Y todo giraba alrededor de la novela. Recuerdo una vez, hace muchos años, que Vargas Llosa dijo " a mi la literatura me organiza la vida". En ese momento me dije para mi lo primero es la vida, la familia. Eso lo entendí con esta novela. Por supuesto para mi lo primero sigue siendo lo cotidiano, el compartir, el viajar, pero esta novela me agarró por el cuello y me sentó. Vivía pensando en los personajes. Me despertaba en la madrugada pensando en ellos y en la salida que les iba a dar.


Sospecho que esta novela tiene mucho de erótico...
Sí... ¿lo dices por el título?...


Lo digo porque todos sus relatos tienen intensidad erótica...
Hay un capitulo que da titulo a la novela, de un poema de Armando Rojas Guardia. La novela no es política, de militancia política, quiero decir. Como dice el dicho popular "Uno pone y Dios dispone". Aquí uno pone y la novela dispone. La novela hace lo que le da la gana. Hay una pareja en esa novela, dirigentes políticos. Ella se va a otro lugar , conoce a otro joven y pasa lo que tiene que pasar. Le roban 24 horas al compromiso político, se van a una playa. Yo tenía ese prurito moral de decir que ella no se podía empatar con otro porque tenía novio. Es en todo ese encuentro del modulo de la novela donde hay mucha eroticidad.


Nacido en Maracaibo, Edo. Zulia, Orlando Chirinos está ligado también, por razones de afecto, a Falcón, Guárico y Carabobo. Hasta ahora es autor de 9 libros de narrativa, entre ellos: Ultima luna en la piel, (1979), En virtud de los favores recibidos, (1987), Adiós gente del Sur, (1991), Parte de Guerra, (1998), y Los días mayores, (2005). Algunos de sus trabajos han sido publicados en antologías dentro y fuera del país: 35 Cuentistas Contemporáneos Venezolanos (Yugoslavia, 1985); Anthologie de la nouvelle Latino-Americaine (Francia, 1991) y Narrativa Venezolana Attuale (Roma, 1995). Sus colaboraciones han aparecido en algunos órganos nacionales y foráneos: El Nacional, El Carabobeño, las revistas Nacional de Cultura, Imagen, El cuento, México y Casa de Las Américas, La Habana. Fue columnista de El Diario de Caracas. Forma parte del comité de redacción de Zona Tórrida. Ha recibido algunos reconocimientos literarios entre otros: el Concurso Anual de Cuentos del diario El Nacional, 1983; Premio Municipal de Literatura, Mención Narrativa, del Concejo Municipal del Distrito Federal, Caracas 1984 y 1997; Concurso de Cuentos "Juan Rulfo", (París, 1987), finalista. Invitado de la Cátedra "José Antonio Ramos Sucre", Universidad de Salamanca (España, 2000 y 2006), ha sido también coordinador de algunos talleres literarios y profesor de postgrado en la Universidad de Carabobo, en la Universidad de los Andes, Núcleo "Rafael Rangel" del Edo. Trujillo y en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Maracay, Edo. Aragua. En la actualidad se desempeña como profesor ordinario en pregrado en el departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UC y como miembro de la Comisión del Postgrado en Literatura Venezolana de la misma (Notitarde, 13/10/2007, Confabulario).-