sábado, 29 de septiembre de 2007

Ángel Muñoz: El llanero vive desarraigo amoroso


Alberto Arvelo Torrealba (Barinas 1905-1971), poeta de fuerza lírica y épica de nuestro llano, nació un 30 de septiembre, justo un día como mañana, cuando Angel Muñoz, presentará en la Galería Espacio Chroma su muestra "Detrás de la Alambrada".


No puede ser casual que este artista, estudioso no solo de la cultura en torno al llano, sino también de la obra del creador de Florentino y El Diablo (Premio Nacional de Literatura 1966), mostrará a las 11 AM, sus obras sobre lo que podría ser un nuevo paisaje : el de los hombres y mujeres venezolanos que ven más que belleza en la extensión natural de la tierra, cargada de virtuosismo ante nuestros limitados sentidos.


¿Cómo llego usted a esto que es su obra, un paisaje crudo, atravesado por alambre de púas?
Después de vivir mucho tiempo fuera del llano, regresé a él, y aunque siempre fui pintor nunca sistematicé mi trabajo en la pintura. Fue entonces cuando me dediqué a estudiar los pintores del llano y me di cuenta que todos son paisajistas, obviamente. Si lo que tienen es una horizontalidad qué otra cosa podían hacer. Te paras en el llano y ves la inmensidad hacia arriba y hacia abajo. Esa misma horizontalidad me hizo ver un poco hacia adentro y aunque todos los demás artistas fueron paisajistas casi por obligatoriedad hice como una inversión. Quise hacer que el paisaje fuese el que mirara el llanero y éste rebotara hacia fuera lo que él miraba.


¿Un paisajista solitario?
Plasmo el paisaje interior del llanero. En vez de las palmeras, las lagunas, están sus angustias, sus corazones partidos, sus tristezas, alegrías; sus amarguras; sin joropo ni alpargatas. Con la pasión que sienten ellos que por lo demás creen que la fuerza de gravedad incide mucho en su forma de ser al igual que el sol incandescente que no los deja mirar hacia arriba. Todo ello produce un paisaje interior muy especial.


¿Por qué en principio esta exposición suya iba a llamarse "Desde el Potrero"?
Hay un sitio muy especial que es donde sucede la vida del llanero porque él a diferencia del resto de los campesinos venezolanos no es conuquero, ni sembrador. El coincide con el ganado. Apure, Guárico, Cojedes, Barinas, una parte de Anzoátegui, y todos los llanos, tienen como actividad principal, su verdadera pasión, su quehacer diario, que es lidiar con las vacas, con el becerro, aunque en las tierras estén las siembras del maíz pero eso no tiene que ver mucho con su verdadero entusiasmo. Eso sucede en un espacio cerrado que se llama potrero. Para mi el potrero es el insight del trabajador del llano.


¿El potrero no es acaso algo moderno?
Antiguamente no existían potreros, el llano era un solo potrero. Todos los trabajadores reunían las bestias y todo el ganado estaba junto. Todos sabían reconocer el que le pertenecía, marcado con su hierro.


Cuando vino el alambre de púas que es la pieza clave de mi trabajo el espacio del llano, el paisaje se encerró, con violencia. De una forma dolorosa. En el potrero suceden cosas. Suceden las pasiones de ese hombre y esa mujer en ese espacio de adentro.


¿La tierra del llano está marcada por la intimidación?
El alambre de púas por sus mismas características físicas es violento, pero no solamente es utilizado en encerrar el espacio del ganado. Fue utilizado en los inmensos potreros de Europa para encerrar a los judíos, en una especie potreros de la muerte, diferentes a los venezolanos que son, en todo caso, para mantener y resguarda vida. Por eso una buena parte de mi trabajo está dedicado a estos lugares que buscaron algunos hombres para quebrarles la vida a otros hombres.


¿Cómo hizo para que tuviera expresión plástica?
Ese fue mi planteamiento inicial. Comencé revisando a Hernández Guerra y los pintores serios que han estudiado el llano y fui descubriendo claves dentro de esa paisajística para irlos como exorcizándolos de la belleza, de la cosa bonita. Uno se detiene frente a esos paisajes y se le encrespa el alma y los ojos.


El paisaje de Apure es diferente al de Barinas. En el primero uno se siente solo porque se camina mucho y pareciera que uno se pierde en la inmensidad. En el de Barinas todo está cortado por la silueta del monte. En el llano barinés la cerca del monte comporta una conducta hacia el ser plástico.


En todo esto ando perdido. En esa maraña voy buscando como expreso cada vez más eso.


¿Por qué el alambre de púas que parece un gráfico económico?
El trabajo del llanero tiene que ver con el dólar, el cartón donde hice ese trabajo era la caja donde vienen las medicinas. En esa obra están escondidos una cantidad de símbolos que tienen que ver con la vida y sobrevivencia diaria del llanero.


¿Cuál es el significado de "Portillo de la libertad"?
El ganado, a partir de las seis de la tarde, se rebela. Al estar separados, los toretes están pendientes dónde están las vacas. Entonces ellos abren un portillo. Ven la cerca, se enfilan, y se la llevan por delante.


El alambre de púas tiene la particularidad de que separa la vida, la muerte: separa el dolor, la risa. Está demasiado presente en el ojo del llanero.
Porque todo está cercado.


Sí y no hay cosa que los inquiete más que un alambre cortado. Muchas veces se encuentran con portillos, y otras con boquetes picados por otros hombres para así descubrir que les están robando lo que tanto les cuesta y que es suyo.


Pero usted pareciese que anda descubriendo, dentro de lo inventado, cosas nuevas.

Yo estoy aprendiendo a pintar. Buscando cómo me salgo de esa técnica que lograron esos otros pintores, cómo logro tener una factura que me sea propia.


El monte que usted dibuja, cargado de verde, pareciera que se mueve con el viento. ¿cómo llegó a él?
Está pintado con creyón de diferentes tonalidades y texturas, acrílico y otros recursos buscando a ver cómo consigo lo que tanto estoy buscando.


¿Por qué cada uno de sus cuadros tiene una historia?
Porque no entiendo la cultura si no así. Por eso es que yo no me considero pintor. Estoy más cerca de la crónica que del desarrollo de un artista plástico.


¿Por qué un corazón partido en medio de toda su búsqueda?
Ustedes se habrán podido dar cuenta por las canciones del llanero que ellos viven un despecho permanente, siempre cargan un dolor y un "aya yayay". La obra mía con un corazón partido es para simbolizar que los llaneros tienen muy presente el desarraigo amoroso. Lo sufren. Se sienten como traicionados. Tiene un canto doliente hacia el desamor. Eso lo tiene muy presente en su conducta pasional. Ama demasiado conjuntamente con su tierra y llega un momento que se le confunden esas dos pasiones y no sabe a cuál dedicarse.


Nació en Villa de Cura, estado Aragua, el 14 de febrero de 1953. Desde los siete años vive en Barinas donde cursa estudios de primaria en el Grupo "Estado Guárico" y de bachillerato en el Liceo "Daniel Florencio O'leary". En esa época estudió dibujo y pintura con el pintor Freddy Clemente (fundador del Grupo Armagedón de la Escuela Cristóbal Rojas de Caracas). En 1976 entra como aprendiz en el taller del artista Omar Granados en la ciudad de Mérida donde se instruye en el oficio del grabado y el diseño gráfico. En 1978 recibe una beca de la Gobernación de Barinas para estudiar Diseño Gráfico en un Curso patrocinado por la OEA en la ciudad de Maracay. Fundador del Taller Literario Andrés Mariño Palacio en la Casa de la Cultura Napoleón Arteaga de la ciudad de Barinas. Cursó estudios en la UCV en la carrera de Sociología y luego en la escuela de Letras. Autodidacta de formación en la pintura. A partir de los años 90 inició una investigación y ejercicio pictórico sobre la pintura y los pintores del llano venezolano. Actualmente trabaja en su taller en la ciudad de Barinas (Notitarde,29/09/2007, Confabulario).-

sábado, 22 de septiembre de 2007

El artista nunca está conforme


El próximo mes, el 14 de octubre, el Museo del Béisbol que se encuentra en el C.C. Sambil inaugurará una exposición preparada con mucho celo y creatividad donde todos los que se den el regalo de asistir podrán ver la calidad de nuestros artistas plásticos rindiendo homenaje a nuestro deporte nacional.


"Jonrón Crepuscular" es el nombre de la muestra que sorprenderá por la versatilidad, belleza y fuerza inventiva que cobran en los cuadros y un par de esculturas de los artistas larenses, Ronny Yépez, Alberto Riera, Manuel Brito, Ramón Chirinos, Jesús Alberto Villalón, Julio Parra, Angel Escalante y los invitados, de otras regiones, Fernando Pinto, Enrique Rojas, Daniel Suárez y Luis Obando, capaces de hacer vibrar los lienzos con la fuerza de la pelota, los jugadores, los guantes, los uniformes y los recuerdos que viven en todos los aficionados.


Tres de los artistas, Luis Obando, Enrique Rojas y Ronny Yépez, estuvieron esta semana en Valencia justo para contribuir a la promoción del encuentro y hablar sobre esta experiencia, de ser convocados para volcar su talento sobre el béisbol, tema que genera verdadera adicción entre los venezolanos.

¿Cómo les ha resultado esta experiencia para "Jonrón Crepuscular"?
Ronny Yépez: El trabajo comenzó a salir una vez que comencé a idearlo. Tomé algunas figuras importantes del béisbol. Comencé a unir, plasmar, intercambiar ideas siempre respetando la técnica del trabajo. Gané mucho con esta experiencia, gané amistad y el conocer a nuevas personas y gané en el trabajo porque aunque los artistas nunca estamos conformes; siempre estamos deseando un poco más, cumplí el reto que me planteó Simeón Lugo al invitarme a participar en el Museo del Béisbol.

Luis Obando: Cuando me plantearon el tema dije que mi trabajo no tenía nada que ver con el béisbol porque soy paisajista y trabajo la figura como artista plástico. Después me invitaron al auditorio del Museo del Béisbol donde se pasaron vídeos y la historia de todo este proyecto. A partir de ese momento fui trabajando la idea de cómo iba a hacer con mi obra. Porque Carlos Cárdenas Lares, el joven que originó todo esto, lo relacioné en una de mis obras con una pelota que es la esencia del béisbol. Una bola rota, capaz de parir un libro que fue lo primero que él hizo. Elegí la pelota porque sin ella no hay béisbol. Además cree un surrealismo con pelotas y tulipanes. En el cuadro "La bola se fue" la luna llena es una sugerencia también con este deporte. La única forma de participar era relacionar mi trabajo con la propuesta que se me planteó.

Enrique Rojas: Esta experiencia para mí no se me hizo muy difícil porque Luis Sojo, el pelotero, es mi cuñado. Tomé entonces una foto en la que él está con Alex Rodríguez, autografiados por ellos en Nueva York. Y también junté la pelota con el lápiz porque es el tema que yo desarrollo. El lápiz es muy especial porque no tiene una mención, no tiene premio; no tiene un reconocimiento y ahora empieza a desaparecer. Lo tengo como un rescate. Al hacerme la propuesta lo más lógico era que hiciera algo que tuviera que ver conmigo y entonces tomé una pelota que estaba en mi casa. Por eso es que en mi cuadro está la pelota y el lápiz.


Mi estilo está dentro del dadaísmo. Es decir, si usted toma un pedazo de zapato y un pedazo de madera y lo lleva al lienzo origina esta corriente. Yo tomé el lápiz y lo llevé a la tela.

De modo alguno el arte hay que explicárselo a las personas para que lo entiendan?
Ronny Yépez: El arte es un medio de comunicación. La persona que adquiere arte es como cuando compra una prenda de oro. Tiene que saber qué compra y a quién le compra. Porque si no te importa vas a cualquier tienda. Pero el arte es una inversión y es algo muy personal. Tiene que llenarte.

Enrique Rojas: Para mi, el arte consiste en hacer nada porque cuando se hace todo no se logra nada. En el arte hay que aprender a hacer nada.


Luis Obando: El arte es muy sugestivo. Lo que le dice una obra a una persona no se lo dice a otra así tengan mucho conocimiento sobre el arte. Es tan seductor y extenso el concepto de arte que choca muchas veces a través del tiempo con los mismos actores la definición de arte.


Uno está frente a una obra y muchos le encuentran sentido, a otras personas puede no decirles nada. Hay quien sabe leer entre líneas lo que plasma el artista porque la mayoría de las veces está impregnada del sentimiento del ser humano en el momento que la elaboró, tanto en la figura como en los materiales que utilizó. Tenemos compañeros que están pasando por momentos difíciles y su obra luce opaca.

¿Qué está pasando en Venezuela a nivel del arte?
Luis Obando: Desde hace muchos años el arte está relegado y no tiene el apoyo financiero ni político que tiene en otras partes del mundo. Sin embargo aquí hay artistas plástico de sobra.


Para dar un ejemplo hay que remitirse a los premios en metálico: Son un insulto al artista porque el trabajo intelectual y físico que le ponemos no lo valoran. A excepción de algunos salones que se están actualizando, como la Bienal de Puerto La Cruz, cuyo primer premio alcanza ahora a 30 millones. Igual el Salón Aragua, tengo entendido. Pero qué hay del Salón Michelena en Valencia o el Juan Lovera en Caracas que el primer premio es de 3 millones 200 mil cuando el artista invierte mucho más que eso.


Enrique Rojas: Yo pienso que los artistas somos unos rechazados de la sociedad.
Los tres tienen amplio curriculum que por razones de espacio resumiremos:


Luis Obando (Irapa, Edo. Sucre, 1956) es autodidacta. Desde el año 1995 ha realizado múltiples exposiciones, en el II Salón de Pintura Libre con motivo del XXV Aniversario del Iaeden, Avap Somos Todos, Segundo Encuentro Nacional, Asociación Pro Venezuela, Biblioteca Nacional "Paúl Harris", Salón Municipal Juan Lovera, PDVSA Guaraguao, Puerto La Cruz; Pequiven en Criogénico de Jose Puerto La Cruz y ha recibido la mención pintura en la V Bienal de Arte Popular Bárbaro Rivas (1996), su obra fue seleccionada con mención de honor en el Ateneo de Campano (2006), y también el año pasado alcanzó una mención de honor especial con la "Baile de mi tierra" en el Ateneo de Carúpano.


Sus obras permanecen en exposiciones privadas de España, Estados Unidos, Panamá, Italia, México, Grecia y Colombia. De forma permanente sus cuadros se exhiben en El Patio Latinoamericano del Arte.


Enrique Rojas (Caracas, 1952) es pintor y escultor autodidacta. Realizó estudios en la Escuela Cristóbal Rojas de Caracas y en la Escuela Francisco Suárez del estado Nueva Esparta. Desde 1971 ha mostrado su talento en muestras individuales y colectivas, en el Ateneo de Ocumare del Tuy, Colegio de Abogados de Falcón, IX Salón Fondene, Fundación Cultural Artista de Petare, Centro Italo Venezolano, Salón Juan Lovera, Ateneo El Hatillo, Colegio de Abogados de Caracas, Pequiven, PDVSA, Ateneo de Carúpano y Casa del Libertador en Caracas. Obtuvo en el año 1987 cuatro primeros premios, Escultura "Valentín Malaver", pintura "Juan Silva", de Dibujo "Gilberto Pinto" y cerámica "Dly Azocar". También su obra en contacto con el público todos los días en el Patio Latinoamericano del Arte.


Ronny Yépez (Barquisimeto, 1972) comenzó dentro del universo del arte desde muy pequeño y su obra la presenta desde el 2003 en diferentes escenarios, nacionales e internacionales: en la Galería de Arte "Leonardo Figueroa", de Cabudare, Galería Trino Orozco en la Upel, En Barquisimeto, Cabudare, Sarare, PDVSA Anaco y Puerto La Cruz, Casa de la Cultura de Yaritagua, Colegio de Médicos de Santa Fe y la Feria Internacional Latina en Milán Italia. Obtuvo en el 2003 tres reconocimientos por parte de la Alcaldía del municipio Iribarren, Barquisimeto, por sus sobresalientes virtudes, destacado trabajo creador y dotes de afirmativos ideales (Notitarde, 22/09/2007, Confabulario).-

sábado, 15 de septiembre de 2007

Libardo Espinel Cantillo: Continúa el vacío hacia los artistas


El poeta Carlos Ochoa sobre Libardo Espinel Cantillo escribió: "... se ha propuesto reconstruir "el nosotros" como única manera de recuperar "el frágil yo" de nuestros tiempos postmodernos, mostrándonos a través de una galería familiar, casi íntima, la mirada de unos ojos que ya enfrentaron la enceguecedora luz del trópico, un rasgo familiar que permite el reconocimiento del gen compartido, del gen maternal, del gen ancestral".


Las palabras sumergen al mundo de este artista plástico entregado desde hace más de diez años a la creatividad de sus manos que dictan moldes, figuras humanas y reminiscencias de su niñez, la etapa más feliz de su vida.


Algunas de sus pinturas contienen relieves, sus esculturas tardan en amoldarse a los ojos porque parecen figuras con masas de otros tiempos y en su trabajo se encuentra afectos contenidos, anclados en las figuras que resguardaron su infancia.

¿Pasa con mucha facilidad de la escultura a la pintura?
Lo que sucede es que yo era dibujante y cuando egresé de la Escuela de Artes Plásticas fue cuando empecé a experimentar con la escultura y la pintura. Después que dominé las técnicas se me hizo fácil entrar de lo bidimensional a lo tridimensional.

¿Nunca trabajó con abstractos?
Nunca. Mi punto de partida es la figura humana. Esa fue mi excusa para empezar mi discurso.

¿Por qué sus figuras, tanto en dibujo como en escultura, remiten al pasado?
Porque son recuerdos de mi infancia. En mi familia predominan las hembras, somos muy pocos varones. Por lo general ellas son gordas y morenas. Lo que hago es como dibujar un collage, el ojo que predomina en ellas y la abundancia de sus carnes, sus protuberancias. Trabajo de esta manera y así he logrado como una característica de lo que hago.

¿Por qué despertar todo el tiempo la infancia, las mujeres que estuvieron en ella, el caballo?
No sé si sufro del mal de Peter Pan o algo así porque yo fui demasiado feliz cuando fui niño. Eso me llevó a descubrir todas esas imágenes que guardaba en la memoria. Por ello es que mis trabajos son muy cálidos. Los animales que hago también son simbólicos, tuve un caballo de niño; aparecen salamandras, un reptil que tengo en mis recuerdos porque mi madre les tenía miedo. Son una especie de códigos o símbolos que yo le voy poniendo a mi trabajo.


Usted me puede decir que esas son cosas que sólo entiendo yo, pero yo, inicialmente, trato de hacer mi trabajo para mi. Si le gusta después a los demás, chévere.

Entonces se trata de creación egoísta...
Soy completamente egoísta en cuanto a eso.

¿Cómo trabaja un artista plástico en Venezuela?
Aquí me ha ido bien. No me puedo quejar, pero es difícil trabajar las artes plásticas en Venezuela. Y sobre todo aquí en Valencia. Anteriormente había muchos vacíos. Cambió el gobierno y están los mismos vacíos. Cambió la gente pero está la carencia de organización; de políticas eficaces para ayudar a los artistas nóveles.


De hecho ya tu ves todos los problemas que hay, el asunto del Ateneo de Valencia, las escuelas de arte, que no hayan qué hacer. Todo se politiza. El problema del Ateneo de Valencia no estoy de acuerdo que se haya politizado.

¿Cómo fue su experiencia trabajando con Vladimir Zabaleta?
Fue como una pasantía. Al año de salir de la Escuela de Artes Plásticas comencé a trabajar en su taller y aprendí mucho de su labor. Es un artista rico en cuanto a conocimientos. Es un gran pintor. Al sentir que ya había cumplido una etapa a su lado me fui.

¿Qué otros maestros admira?
He tenido la fortuna de conocer a maestros como el poeta Carlos Ochoa, Alejandro Oliveros, Mérida Ochoa. La época cuando estudié en la Escuela de Artes Plásticas fue afortunada porque había magia y mística en el estudiantado. Ahora uno entra allí y se siente una tristeza; no existe esa calidez que existía cuando estudiábamos.

¿Cómo fue su experiencia de trabajar junto a Zabaleta en la imagen de la madre María de San José de 15 metros de altura?
Primero me asusté por la magnitud del trabajo. Nunca había manejado una pieza completa que tuvimos que dividir en cuatro partes, diseñar una maqueta de 1 metro 50 cm. para llevarlo a escala. Es una obra de Vladimir Zabaleta pero fui el coordinador de toda la parte artística y durante un año y dos meses trabajamos arduamente en el proyecto. Nos acompañaron un herrero, ingenieros, arquitectos y obreros. Alrededor de 15 personas estuvimos involucradas.

¿Cuándo va a ser colocada en el cementerio Jardines del recuerdo de Maracay?
Todavía no tenemos fecha porque hubo un problema con el terreno que estaba cediendo por efectos del lago de Valencia.

¿Tiene prevista alguna muestra para este año?
En noviembre tengo una exposición en los jardines de la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo. Estudio allí y como entré por mérito cultural hice una propuesta al aire libre junto a otros dos compañeros, Richard Camacho y Oscar Marvez.

¿Qué tipo de obras presentarán al aire libre?
Dibujos en formato de cuadros que estarán recubiertos con un plástico transparente que también va a ser intervenido. A su vez van a haber unas lámparas hechas también con esta tela y vamos a realizar un performance. Va a ser una instalación que permanecerá allí por espacio de quince días.

¿Qué proyecto tiene para el 2008?
Me voy en el mes de marzo a Santiago de Compostela, España, atendiendo una invitación de exponer mis pinturas allá.

¿Por qué algunas de sus figuras se expresan con formas retorcidas?
La mayoría de las veces es buscando la sensualidad. Pero no es la sensualidad erótica... es la sensualidad ingenua... más infantil.

¿A sus ojos las mujeres venezolanas somos ingenuas e infantiles?
Sí. Puede ser. Estoy haciendo una investigación sobre la identidad de la mujer venezolana. Me gusta mucho eso, la parte folclórica; meterme por algún pueblo; meterme por allá y por aquí, para descubrir qué son nuestras mujeres, independientemente de su color de piel. Buscar esas características que las unen.

¿Tiene fe en quién?
En Jehová Dios, como único Dios. Soy cristiano, creo en Jesús como nuestro hermano mayor.


Libardo Espinel Cantillo egresó de la Escuela de Artes Plásticas "Arturo Michelena" en 1997. Ha obtenido el primer premio en el V Salón "Enriqueta Salazar" (1997); segundo premio del Salón del Instituto Municipal del Ambiente de la Alcaldía de Valencia (1998): segundo premio del III Concurso de Pintura y Dibujo Faber Castell (1999); premio especial "Rosita Salazar" del XXVI Salón Anual de Pintura y Dibujo, Premio Casa de la Cultura de Güigüe; (1999); mención especial Calendario del X Salón Cabriales (2000): mejor trabajo de dibujo en la II confrontación de dibujo y pintura de la UC (2003); cuarto lugar en el Salón "Federico Núñez Corona" (2006).


En 1998 fundó junto con otros artistas jóvenes de la región central venezolana el proyecto artístico Fusión, que adelantaban una investigación multimedia en las áreas de artes plásticas, performance, danza y música. Por ello su arte como artista integral se dio a conocer en Madrid, San Francisco y Caracas en eventos colectivos realizados desde 1998 hasta el 2000.


De forma individual también ha presentado trabajos tanto en Aragua como en Carabobo.


"Espinel busca la afinidad figurativa y la resolución del fondo y la figura a partir de un vínculo de los elementos informativos y sígnicos con las armonías texturizadas que en manejo del color convierte en su propuesta plástica" coloca Carlos Ochoa en una presentación de este artista valenciano con raíces maracuchas, con la que iniciamos este trabajo. También es un asunto de correspondencia y sudor. De amor y espiritualidad (Notitarde, 15/09/2007, Confabulario).-

sábado, 8 de septiembre de 2007

Luis Alberto Angulo: La revolución del hombre es interior


Luis Alberto Angulo se siente complacido pues un ensayo suyo sobre Ernesto Cardenal, forma parte del prologo de los tres tomos de las obras completas recientemente publicadas en Buenos Aires, Argentina, por la editorial Patria Grande.


Su entusiasmo es aún mayor porque fue a solicitud del propio poeta nicaragüense quien ya había leído el escrito hace dos años atrás cuando Monte µvila Editores editó una Antología de Cardenal, ahora con dimensión universal porque hay un movimiento latinoamericano que está aupando que sea candidato al Premio Nobel de Literatura.


¿Le intimidó como poeta que le encargaran un ensayo sobre Cardenal?
Sí, un poco, porque no soy ensayista; y una figuraba como Cardenal me aterraba. Lo hice sin pretensiones académicas, utilizando la bibliografía de la gente y desarrollando la misma técnica que él propone en la poesía, que es el collage, hasta cierto punto.


¿Venezuela no tiene poetas y escritores candidatos al Nobel?
Pienso que premiar a Cardenal es premiar a un continente, a la lengua, a una actitud frente a la vida. Yo estoy muy contento pero también pienso que las universidades deberían apoyar a los venezolanos. Ana Enriqueta Terán, José Ramón Palomares, Briceño Guerrero o Rafael Cadenas, cualquiera de los cuatro, debería ser candidato al Nobel.


¿Por qué los escritores venezolanos no están dimensionados como Cardenal traducido en 20 idiomas?


El problema es muy complejo y tiene muchos aspectos. Pero creo que en este momento hay un mayor reconocimiento al escritor venezolano. Estamos logrando que las ediciones sean de 35 mil ejemplares porque antes no pasaban de mil.
Pero pienso también que hay un problema de autoestima por parte de la acción cultural venezolana, de las universidades.


No hay una política de Estado para internacionalizar al escritor venezolano.


Si hubiésemos aprendido sobre la desfragmentación de país de la que vienen escribiendo diversos autores venezolanos... ¿seríamos otros?
Sí. Alguien decía que la modernidad política latinoamericana era un fracaso pero no así su literatura. Es decir, que los literatos si habían hecho un gran movimiento, que no se podía hablar de una cosa menor alrededor de ellos.


¿Es de los que escribe todos los días?
Intento escribir todos los días. Es un ejercicio, espiritual, incluso, de mantenerme trabajando y aún cuando sigo pensando que existe como un toque del momento, trabajo con la palabra, que creo es lo más importante que tiene que hacer un escritor.

Los textos siempre proponen otra cosa y uno tiene que estar bien pendiente de ellos.


¿Todo eso lo combina con la animación cultural?
El año pasado realizamos unas antologías vinculando el hecho literario con la solidaridad de los pueblos. Hicimos (junto a Luis Ernesto Gómez) un libro con la colaboración de 70 poetas venezolanos para de una u otra forma saber que estamos vinculado en forma humana con los pueblos de Palestina, Iraq y Líbano.
Mezclamos allí a poetas consagrados y también a gente que por vez primera tenía la oportunidad de publicar.


Se siente identificado a nivel cultural con todo lo que está sucediendo en Venezuela?
Sí. Hay un replanteamiento cultural extraordinario en el país, que algunas veces no es bien comprendido por los antropólogos, los historiadores, los filósofos y politologos.


Ellos solo ven la parte más controversial del asunto.


Siento que algo se ha agitado y eso beneficia al proceso cultural venezolano.
Claro, la creación amerita cierta paz, cierta tranquilidad, pero pienso que en los grandes momentos políticos e históricos también son buenos para la literatura.
Se está publicando mucho pero no siento la participación del ensayo critico tan vinculado a ese mismo proceso.


¿La polarización ha sido llevada también al campo literario?
Sin duda, y eso quizás actué en desmedro de la critica, del ensayo y decir algo como "que lo defienda el otro", pero resulta que no hay otra, "el otro" somos nosotros mismos.


¿Realmente es tan difícil encontrar unión en vez de tanta exacerbada separación?
Se necesita gente que muestre madurez, equilibrio y pueda hacer contribuciones para que nos podamos seguir reconociendo como venezolanos, como participes todos de un grupo de seres humanos que comparten muchas cosas comunes. Y que finalmente se entienda que el país se construye con todos.


Por ejemplo, en caso de gobierno y oposición, esta última es tan importante como el gobierno. Una buena oposición es vital. A mi me preocupa algunas veces ver solamente lo agresivo y emocional y no llevarlo a la critica política verdadera que es muy necesaria para la oposición, para ganar adeptos y fortalecerse; para bien del mismo gobierno.


¿Qué proyectos aguarda para final de año?
Estoy trabajando en un libro colectivo.


La visión de los poetas sobre patria, terruño y país. La cuevita. Al estilo de Gastón Bachelard que tenía en la poética del espacio aquella cosa tan hermosa del lugar y ese espacio geográfico que nosotros sabemos que es circunstancial pero en el que participamos y nos duele tanto.


¿Qué sorpresas ha encontrado con poetas venezolanos que escriben sobre la patria?
Hayamos un poeta caroreño llamado Alí Lameda que tiene una obra sobre el país que se llama "El Corazón de Venezuela", un planteamiento extraordinario sobre la nación.


Otra de las sorpresas es que el tema de la patria no es tan recurrente en la poesía venezolana. El poeta venezolano evade el tema.


¿Por qué carga un mini mala (rosario budista) en su mano izquierda?
Para recordar quien soy. Para recordar que soy esto y no lo otro que tengo que asumir; y el papel que la vida condicionada, el trabajo, donde lo político adquiere unas características tan fuertes que el tema de la solidaridad se estrella frente al simple hecho de que el cambio nace en una actitud interior distinta.


La gran revolución espiritual y cultural de la humanidad pasa por la necesidad de un cambio interior en el hombre. Ese cambio es el reconocimiento de que el otro eres tu mismo.


El sufrimiento humano es inevitable y termina agarrándolo a uno por cualquier lado.


He tratado de combinar en mi vida esas dos tendencias internas que son lo social y espiritual.


No sé si entro en contradicción pero he conseguido unos maestros que afortunadamente me han dicho que no. La vida espiritual la puedo llevar en mi vida cotidiana.


Luis Alberto Angulo (Barinitas - Barinas, 1950). Los libros "La sombra de una mano" (Monte µvila Editores, Colección Altazor. Caracas, 2005), y "Fusión poética" (Universidad de Carabobo, Valencia - Venezuela, 2000), recogen cinco de sus poemarios publicados a partir de 1982. Premio del IV Concurso Internacional Poesía UC, por "Antípodas" (1994). Premio de la Bienal de Poesía del Ateneo de Calabozo Dr. Francisco Lazo Martí, por "Fractal". Premio de Poesía Universidad Rómulo Gallegos por "De Norte a sur". Es coautor de "Viento barinés" (UC, 1978), "Rostro y poesía" (UC, 1996), "Setenta poetas venezolanos en solidaridad con Palestina, Iraq y Líbano" (Minci, 1977), y antólogo de "Poemas de San Juan de la Cruz" (Cuadernos Cardinal, UC 1992), Poemas de Miguel Hernández (El perro y la rana, 2006), "Antología poética de Ernesto Cardenal" (Monte µvila, 2005).


Co-fundador de la Red Nacional de Escritores. Director de la revista Redve (2005).


Miembro de la Comisión Rectoral fundadora del Encuentro Internacional Poesía UC (Notitarde, 08/09/2007, Confabulario).-

sábado, 1 de septiembre de 2007

Adolfo Estopiñán: Todavía estamos muy llenos de prejuicios


Adolfo Estopiñán, vestido de negro, reía emocionado en los espacios frescos y limpios de la estación Cedeño del Metro de Valencia.


Justo en el medio de la estación estaban doce piezas suyas expuestas mientras se esperaba por la inauguración, junto al grupo de invitados.


Matea amamantando a Simón, La Meditación, La Elíptica, El Equilibrio, El Conflicto, Mujer pariendo y el Juramento en el Monte Sacro entre Simón Rodríguez y Simón Bolívar fueron parte del conjunto observado, cargados con su técnica que revela el arduo trabajo de los años, la limpia sensación de las texturas y el dominio sobre arcillas, maderas, resinas y bronce.


El artista nació en Valencia. Estudió en las escuelas de Arte "Arturo Michelena (1979-1973) de Valencia; la Patney School Art (1977-1978) y la Sir John School (1979-1983), estas dos últimas en Londres, Inglaterra, donde vivió varios años.
Ha participado en diversos salones, el Arturo Michelena, Ateneo de Valencia, Galería de Arte "Braulio Salazar", Salón Aragua y el Salón Canning Art Gallery, de Londres.


De una u otra manera su labor está representada por diversos rincones y espacios de la ciudad de Valencia y otros lugares de Venezuela, por lo que todos al observar el trabajo de esta muestra reconocieron al Estopiñán que acompaña con los 16 Altos Relieves de Héroes Venezolanos en el Campo Carabobo, el busto del Papa "Juan Pablo II" en la Anunciatura Apostólica de Caracas, los "Icaros" de la Escuela de Aviación del estado Aragua, el busto de "José María Vargas" en la UC, "La Caribeña" en la Clínica Mamaria de Valencia, "Don Teodoro Gubaira" en el Centro Deportivo La Viña, "La Elíptica" en la Parque Metropolitano de San Diego, "Los Inmigrantes" en el Centro Hispano de Valencia; Ozono en el C. C. Viña Plaza, Cuatro Relieves de la historia de la Arepa en El Manjar; "La Sirena", en Lecherías (estado Anzoátegui), "Simón Bolívar" en la plaza de Trujillo, "La Gimnasta", "El Cristo" en los jardines de la UC; familia de Delfines en el C. C. Vía Veneto y en el exterior, en Miami, "Reflexión" y "Mujer Gorda".


También no se puede olvidar ni obviar que su obra más emblemática "Alma Máter", de enormes dimensiones, se encuentra en los jardines del Rectorado de la Universidad de Carabobo, mirando hacia la avenida Bolívar, causando, todavía, hoy en día, reacciones entre quienes se dedican a observarla.

¿Qué representa esta exposición titulada "Entre musas Desafiantes?"
Me siento en éxtasis. Fue difícil recolectar este conjunto de piezas porque cuando uno vive de su trabajo la negociación forma parte de otra profesión adicional que uno tiene.
Con algo de recursos pude completar el grupo de obras y hasta un poquito más.

¿Qué nuevo proyecto tiene en mente para el 2008?
Estoy soñando que el año que viene estas piezas que están en mediano formato puedan formar parte de una clase abierta con los estudiantes de la Escuela de Arte "Arturo Michelena" y los alumnos de arte de las universidades de Aragua, Cojedes y Carabobo para que, junto conmigo, las hagamos de nuevo pero grandes, de 2 a 3 metros.


Filmemos todo ese esfuerzo y quede como una especie de vídeo didáctico para el futuro. Un instrumento para la posteridad. Ese es mi sueño y mi gran ilusión.

¿Qué le llevó a hacer a la Negra Matea amamantando a Simón?
Pienso que la mujer que le da a un hijo parte de su vida se transfigura de ternura y de amor. Ese conjunto de madre e hijo intenta mostrar esa poesía. Ese sentimiento de afecto.

¿Por qué ha hecho tanto énfasis al parto de la mujer a lo largo de su vida?
Siempre he tratado de proponer que las mujeres deben concebir los niños, no de la manera como lo hacen en las clínicas, sino de una manera más natural. Que se ayude de la gravedad, como lo hacen las indias de la Guajira.

¿Por qué el Juramento en el Monte Sacro?
Hace como unos 8 o 9 años la Alcaldía de Naguanagua invitó a un concurso sobre una obra de Bolívar para la plaza. Como en ese Municipio se concentran la mayoría de las instalaciones de las universidades de la región, incluida la más grande, la de Carabobo, me pareció que les pertenecía por añadidura, justo el valor del estudio y del maestro. Mi sorpresa fue que aún participando con esta pieza junto a otros valiosos artistas, declararon el concurso desierto.


Imagina. Estuve trabajando en ella sin recursos. Pesa muchísimo porque le tuve que colocar dentro una piedra para sostenerla. Hasta altas horas de la madrugada la desarrollé y tuvimos ese desenlace.

¿Por alguna razón estás tocando temas bolivarianos?
No. Ha sido sin ninguna intención. En el caso de Bolívar con su maestro era porque está circunscrito en la Alcaldía que contiene un enorme número de estudiantes...

¿Cómo sientes que marcha el movimiento artístico en Venezuela?
Estamos en la época de los "ismos". De los facilismos.

¿Te sientes un poco fuera de época?
Yo no soy un viejo, lo que soy es un clásico. Lo que hago es porque me gusta hacerlo.

¿Cuándo realmente comenzaste a esculpir?
Mis primeras obras las hice desde 1972. Tallé un jabón de un hotel en el que me hospedaba en un viaje por el cono sur. Conocí a un grupo que tallaba las placas de batería e hice un hombre con un morral que era yo mismo. Cuando regresé a Venezuela hice un busto mío y me puse a estudiar formalmente con el maestro Cardona Villegas.

En Inglaterra, además de estudiar arte, ¿qué más hiciste?
Me dediqué al teatro. Hice de mimo, estudios del movimiento, porque de alguna u otra forma ese conjunto de actividades me han vinculado con la expresión de mi trabajo.

¿Por qué el desnudo?
Por los años 60' nosotros nos desnudábamos. Después de haber atravesado ese trauma del vestido y sentirnos desnudos, ¿cómo puedo vestir una pieza? Pero la verdad es que todavía estamos muy llenos de prejuicios.
Cuando hice esa india que tengo en el rectorado (Alma Máter) había gente que me decía que agarraba a los niños y los pasaba del otro lado de la acera para que no vieran "eso", así, abierto.

¿Por qué sigue siendo "Alma Máter" polémica?
La hice en 1983 y fue un esfuerzo colectivo. Nunca había hecho una pieza tan grande y no había trabajado esos materiales. Esculpía con resina y esa la hice en yeso. Aprendí a soldar. Todos me dieron ánimo...


Cuando la traje al Salón Michelena, primero la inscribí y como la traía en un camión el jurado se tomó la molestia de salir y aprobarla. La dejé en la puerta y ella tenía las dimensiones que pedían. Pero resultó que no entraba por la puerta. Se quedó en el frente y el día de la inauguración, con un montacargas la pegaron de la pared. La eclipsaron y me la partieron. Tuve que repararla durante el primer día de la exposición. Aquí la gente es muy irrespetuosa.

¿De dónde sacas esa fuerza interior que te acompaña?
De mi sueño de ser esto (Notitarde, 01/09/2007, Confabulario).-