sábado, 8 de noviembre de 2008

Carlos Flores: "La gente no aguanta la verdad"


En los kioscos de periódicos y revistas se pueden adquirir los libros de la colección que publica Notitarde en una alianza estratégica con Alfaguara titulada "Llámalo amor... si quieres".


Durante la presente semana se puso a la venta el sexto título, "Unisex", de Carlos Flores, escritor de 33 años de edad, el único valenciano del grupo que invita a todos los lectores a comprarlo por que en su libro " hay un poquito de todo el mundo allí. Cuando uno se sincera se encuentra con personas que le han pasado cosas que yo narro allí".


¿Cómo le llamas tú a eso que algunos llaman amor?
Decepción, terror, pesadilla, adicción. Cuando uno está enamorado en uno de esos procesos iniciales uno es adicto a esa persona. Uno siente una necesidad que no es natural, que no es normal. Se siente la necesidad de estar cerca de alguien en esos niveles que no son normales. Todo lo que rompe esa normalidad y llega a esos extremos jamás son buenos. Hay gente que se obsesiona o gente que el amor lo lleva a la locura. Para mí y es un poco lo que está plasmado en el libro, de mis experiencias personales, es que yo quisiera escribir un libro donde todo es bonito, el amor bello... como "Casablanca", no sé...


Pero "Casablanca" es un gran dolor...
Pero lo que ellos vivieron antes de que se separaran es el amor de la escuela antigua.


Pero me encontré tratando de escribir algo así como mis memorias de amor, porque con ironía me pregunté dónde estaban las grandes historias de amor y lo positivo que hay en ellas, y me encontré que tengo, para mala suerte, una serie de historias nefastas a lo que se refiere el amor.


Decepción del amor...


Diría que mala escogencia, tengo un tacto malo. Pareciera que tengo un letrero en la frente que dice "si tienes problemas de cualquier tipo yo los voy a resolver". Pero el amor es peligroso.


¿Así lo sientes?
Algo que te cambia tu punto de vista, que te cambie quién eres tú para dirigirlo hacia otra persona que no eres tú, es peligroso.


¿Tendrá que ver con la autoestima?
De esa cosa mágica que tiene el amor que nadie sabe cómo explicarlo. Que una persona pueda desarrollar ese interés hacia alguien, esa necesidad de compañía, hasta ese desespero de qué estará haciendo, de las etapas iniciales; que llevan a pensamientos buenos y malos; las inseguridades que se van calmando con el paso del tiempo.

Después de leer "Unisex" y escucharte hablar pareciera que no hay luz al final del túnel...
No me digas eso. Yo quisiera encontrarla. Es un sueño. Creo en la familia, el matrimonio, en todo eso. Tenía una novia bien chévere que cuando leyó el libro me dijo: "yo no puedo estar contigo, este señor no es el que yo conozco... olvídalo". O sea, para rematar el condenado libro terminó con mi última relación que pintaba bonito. Ese ha sido el otro lado de escribir "Unisex", muchas mujeres lo leen y últimamente cuando salgo con alguien le digo "no te leas el libro", deja que pasen cosas entretenidas entre nosotros, y después lo leerás...


¿Acaso la sinceridad de "Unisex" dentro de esta sociedad es la que te ha traído problemas?
Sí, porque estamos dentro de una sociedad donde todo el mundo miente...


Y tanto es así que fingen no estar preparados para saber sobre unas realidades que coexisten con todos nosotros... ¿cómo nació "Unisex"?, ¿desde el mismo momento que te llama Leonardo Padrón?
Cuando Leonardo me contacta se había leído mi libro anterior Temporada Caníbal, y me pregunta sobre algún tipo de material que hablara de mi vida sentimental, con salir, con rumbear, con el ligue. Casualmente estaba pasando por una temporada nefasta, de despecho, y estaba empezando a escribir "Unisex". De hecho el primer capítulo lo escribí en tiempo real, está en tiempo real, estaba en un hotel en Caracas, por lo que se ligaron las dos cosas. Este fue el primer libro que se entregó de la colección hace poco más de dos años.


Hay una cosa y es que necesito escribir lo que yo soy. No me imagino escribiendo una novela sobre un tipo en tercera persona, y algo que no tenga que ver conmigo. O es esto, o es ir al psiquiatra. Catalizar todo ese tipo de cosas escribiendo es cuando realmente siento que puedo ser honesto totalmente, porque la vida real no puede decirle la verdad a todo el mundo porque nos mataríamos entre todos. La gente no aguanta la verdad y mucho menos cuando se ve reflejado en ella. Para mí o es escribir como me sale porque no es que uno se sienta a ver de qué escribe. No. Es que estas ideas te obligan a escribir, te llevan y te sientan: "escríbeme, pues". Es esto o sentarme frente al psiquiatra y pagar una fortuna que no tengo. Así de sencillo. Uno se siente muy liberado al final. ¿Qué pueden decir de mí? Allí está todo.


Muchos son los escritores que experimentan como tú cosas para después escribir anécdotas... allí no hay novedad... No se entiende porque aún estas cosas sorprenden...
Lo que pasa es que es tabú. Conozco mucha gente que de día me dice, "pero Carlos, cómo haces eso" y de noche está a mi lado haciendo lo mismo... Este es un mundo de hipocresía donde todo el mundo quiere ser bueno y quiere ser políticamente correcto.


¿Cómo te imaginas dentro de unos diez años?
Me considero una persona exitosa. Las cosas que he logrado a mi edad son bastante importantes. En el plano de la escritura no apunto a cosas pequeñas. Quiero ser el mejor escritor de Latinoamérica. Si no el mejor, porque en estas definiciones hay claroscuros, quisiera ser el más reconocido. Quisiera vivir de lo que escribo. De no llegar a eso me siento muy cómodo con las cosas que hago en el mundo del periodismo. En el plano personal, toda esa vida de excesos, a estas alturas del partido, ya no son sorpresas, y ya como que todo se va apagando. Lo que hace diez años era interesante, ya no lo es. Ya no voy a discotecas, porque no me encuentro. Me siento viejo cuando entro. Tengo otro tipo de diversiones. Los excesos han desaparecido. Mis excesos son leer un libro hasta tarde.


¿Qué lees en este momento?
A Michel Houellebecq, Las Posibilidades de una isla, el autor de Las partículas elementales. El escritor más demoledor y realista que hay en la actualidad.


¿Divorciado de la literatura venezolana?
De la literatura en español, diría yo. Pero eso me pasa en la música también. He leído a los autores venezolanos y latinoamericanos pero no me siento ni cómodo ni reflejado con ellos. Yo nunca he visto una vaca volando.


Dices que las mujeres "normales" son una especie en extinción... ¿qué son mujeres normales para ti?
Te digo lo que no es una mujer normal: Cuando está toda la noche metida en un bingo. Una mujer no es normal cuando le gusta que le caigan a golpes. Cuando necesita alcohol para ser ella. Cuando es mitómana. Cuando me plantea hacer el amor con su mejor amiga o su mejor amigo. Quiero pues una mujer normal que trabaje, piense en el futuro...


Que te críe tus muchachos y te sea fiel...
Y que cocine sabroso, porque al final, aunque las mujeres se la pasan viendo el canal Gourmet y hablan de Sumito y de Víctor Moreno, ninguna cocina. La cocina se ha convertido como en una nueva pornografía. Uno la mira, pero uno no hace lo que muestran ahí exactamente. En el fondo soy un completo moralista, porque luego de pasar por el lado oscuro de muchas cosas se aprenden a valorar otro tipo de cuestiones.


Carlos Flores ha trabajado en diferentes medios, Paréntesis, la Revista del Domingo de Notitarde, Urbe, Dominical, Estampas y Ocean Drive, con distintas colaboraciones. Estuvo cuatro años en Exceso, su verdadera escuela al lado de Benaim Feldman, y fue corresponsal de Rolling Stone para Latinoamérica (Notitarde, 08/11/2008, Confabulario).-

1 comentario:

Mí. dijo...

Me he leido "Unisex" y me gusta!