sábado, 28 de abril de 2007

Venezuela es la máxima galería de arte


El arte del vitral es admirado quizás por su fuerte vinculación religiosa y la mirada que siempre se ha tenido que elevar hacia ellos, dispuestos, en su mayoría en lugares altos. Un hogar . una empresa, una casa de campo y hasta una ventana pequeña, dispuesta en un baño básico y humilde recibe una distinción; un aspecto mágico que engrandece la pared y la energía del ambiente.


Las primeras piezas de vidrio datan del año 7000 AC, halladas en Egipto. Fueron los egipcios quienes entre el 3000 y el 1500 AC, desarrollaron un verdadero sistema para elaborar el vidrio. Uno de los vitrales más antiguos pertenece al siglo XI DC instalado en la Abadía de Wissembourg en Alemania, un rostro de Cristo .


A partir del siglo XI y hasta el XVI, el vitral sufrió variados cambios. Reservado en sus comienzos para el uso religioso en la primer etapa del siglo XIX se produjo un renovado interés por los vitrales, a tal punto, que se comienza a reproducirlo.


Al llegar a América Latina artistas y artesanos europeos ocurre el resurgimiento del arte del vitral en la Nueva América. En América del Norte y en ese mismo período, La Garge y Louis Tiffany desarrollaban y producían un nuevo tipo de vidrio, el opalescente, que se diferenciaba del tradicional europeo por su calidad traslúcida y lechosa. Hacia los primeros años del siglo XX nace el movimiento Art Decó y el Art Nuveau y comienzan a expandirse hacia América del Norte y América Latina.


Edward Torres Palma tiene 29 años de los cuales cinco ha dedicado a ir perfeccionando el arte del vitral. Formado por su padre Hortelio Torres dentro del mundo del corretaje y los seguros, teniendo grado de TSU, fue un exitoso hombre de negocios pero cambió todo por la pasión que le despertó esta posibilidad creativa que siente fácil de hacer si se asumen riesgos al experimentar. Practicó surf y llegó a ser parte de la Selección Nacional de Karate, disciplina que practicó profesionalmente hasta los 22 años trayendo muchos medallas y premios a Carabobo. Llegó a ser Tercer Dan en Karate.


Mostró una cantidad enorme de trabajos que ha ido haciendo durante todo este tiempo, de variedad y enorme colorido, que expresan la inquietud canalizada por este arte. Uno de los que más llamó la atención fue un conjunto de árboles en los que resaltan los troncos anaranjados, el verde del follaje y el azul del lago al fondo, claro. Casi transparente. Contraste de fuerza y paz.


Mientras trabaja escucha música celta, Deep Forest y reegue. Su gran influencia ha sido su padre quien le dijo que no hay profesiones ni buenas ni malas, lo importante es llegar a ser el mejor en lo que a uno le gusta, con honestidad .


¿Cómo fueron tus comienzos en el arte de vitral?
Cuando comencé trabajé con vidrios fusionados, hechos en horno, cosas muy pequeñas. Mezclando vidrios de colores y piezas muy articulares como ángeles, hojas, dijes, mariposas. Luego de aprender la técnica básica de la fusión. Luego aprendí la técnica Tiffany para elaborar vitrales y objetos. Desarrollé igualmente dijes, cruces, lámparas.
Me empezó a ir bien visitando tiendas de Caracas, Maracay y Valencia y fue entonces cuando me decidí a tomar esto como carrera.


¿Tienes algún recuerdo de infancia sobre un vitral que te haya llamado la atención?
Cuando yo era muy pequeño recuerdo que me llevaron a casa de unos amigos de mis padres y vi una lámpara encendida en la cocina y los colores que destellaban. Eso creó una fascinación que después busqué en los caleidoscopios. El juego de luz con color me llamó mucho la atención. En principio me creí ajeno a este arte, jamás pensé que podía desarrollarlo, hasta que aprendí técnicas, en una casa de vitrales que había en La Entrada, con unos vecinos. Hice un curso básico y empecé a experimentar todo lo que ahora puedo mostrar. Me han dado la oportunidad de hacer muchas cosas.


¿Cuándo empezaste a elaborar vitrales como tal, composiciones grandes?
Después de recibir las enseñanzas básicas comencé a diseñar mis propios objetos, candelabros, pisapapeles, porta inciensos: Algunas empresas me han solicitado trabajos, piezas únicas artesanales que representen recuerdos gratos hacia la marca. Hice un nacimiento para una exposición en la Universidad de Carabobo en diciembre 2005. Después hice vitrales para ventanas, para sellar , objetos decorativos para casas, centros de retiro. Al momento de participar en salones de arte llevo creaciones propias y llevo piezas originales, tratando de mezclar técnicas.


¿Todavía puede innovarse? ¿No todo está hecho?
Siempre se tiene la idea que en el asunto de los vitrales se tiene que ser muy metódico, muy de teoría y académico, pero no tiene por qué ser así. De hecho cuando se experimenta en fusión varios vidrios que está escrito puedes correr el riesgo de que sea así pero también la suerte de una sorpresa y un hallazgo.


¿Utilizas siempre colores tenues o forma parte de la necesidad cromática?
Cuando se necesita transmitir esa serie de sensaciones. Cuando se trabaja el vitral para transmitir la luz de la paz espiritual, por primera vez, fue en las iglesias góticas, con escenas religiosas.


¿Dentro de todo artesano palpita un hombre místico?
Creo mucho en Dios. Es el que hace todo, absolutamente. Todo viene de él y va para él. Gracias a él vivimos, comemos. Gracias a él se mueve el mundo. Me mueve a mi a ir desarrollando este arte al igual que mueve a un médico o a un abogado. A veces, de repente, no doy con lo que él tal vez quiera decir a través de mi pero siento que todo viene de él.


¿Te inspiras mucho en la naturaleza?
Si. Me encanta. Los vitrales que expresan naturaleza me los piden mucho. Mi trabajo se va por lo religioso o por lo natural. Viajo mucho a Mérida porque me encanta, sus montañas. Allí se encuentra la espiritualidad y la conexión con lo divino. Venezuela es mi inspiración. Todo mi trabajo nace y viene de estas tierras. Venezuela es infinita. Puedo estar eternamente creando con los paisajes de nuestro país.


¿Qué proyectos tienes a corto y mediano plazo?
Tengo muchos. Quiero mostrar mi talento en la I Bienal de Arte Popular de Naguanagua que se realizará del 3 de noviembre al 17 de diciembre. También una exposición en el Hogar Hispano. Un trabajo para mostrar también en la Brigada Blindada, inspirado en fauna y flora venezolana. Me llamaron para restaurar los vitrales de la Iglesia Las Siervas del Santísimo. También quiero llevar una obra para participar en el Salón Nacional de las Artes del Fuego. En Venezuela hay muy buenos vitralistas. Puedo decir que la aceptación de mi trabajo en las tiendas es lo que me ha llevado a seguir creciendo. Caminé mucho Caracas, Maracay y Valencia, cargando en bolsos, mi arte y mis diseños, y el éxito alcanzado me hizo continuar y experimentar. La perseverancia en este arte es lo que va dando su evolución. Siento que me mantuve poniendo ingenio porque la competencia entre los vitralistas es grande por la calidad.


¿Tanto ritmo de trabajo lo has tenido que combinar con estudios?
Los libros ayudan mucho: concluí módulos de dibujo en la Escuela Arturo Michelena. Me han traído textos del exterior para ir viendo técnicas y la Internet me ha ayudado mucho. Pero sobre todo lo que más me ha ayudado ha sido atreverme a hacer cosas para obtener resultados distintos.


¿De dónde has aprendido lo simbólico que está presente en algunas piezas tuyas?
De las huellas y los estilos de otros artistas. Lo que la gente quieran sentir en ese espacio, lo que se busca transmitir, es un trabajo que obliga a investigar. El vidrio está en todo, para beber, para comer, ver; vernos, reflejar y así como eso está en todo hay que buscar esa armonía y hay que tratar de elevarnos espiritualmente. En esas iglesias góticas de la antigüedad que te obligaban ver hacia arriba, al cielo, entendías inmediatamente el por qué. Siempre se trata de magnificar. La Biblia habla mucho de la luz e inclusive del cristal. Los maestros del vidrio vienen de esa inspiración.


En tus composiciones se siente una conexión con la raíz....
Creo que Dios hace crecer todo en la tierra . Siempre que hago algo trato de no olvidar todo lo grande que existe. Trato de no despegarme de la tierra. No he salido de Venezuela y quisiera visitar los grandes museos del mundo pero cada vez que viajo por nuestra Venezuela siento que estoy en la máxima galería. Quizás es eso que tu ves: El tronco conectado con su tierra.


¿Qué significa ahora este arte para ti?
Es mi estilo de vida. Mi trabajo y mi estilo de vida. Antes en la compañía de seguros mi trabajo era mi trabajo (Notitarde, 28/04/2007, Confabulario).-

sábado, 21 de abril de 2007

TKanela Teatro: Respetamos la inteligencia del niño


"Un país sin teatro para niños puede ser una catástrofe, pues significa la pérdida de la parte más interesante de la cultura, precisamente cuando la infancia necesita esta cultura teatral antes que cualquier otra cosa" dijo Carmen Bravo Villasante Madrid (1918 - 1994), pionera en el estudio universitario de la literatura infantil.


La cita la extraemos del trabajo realizado por Nora Lía Sormani, crítica e investigadora argentina especializada en literatura y teatro para niños y jóvenes, titulado Hacia una caracterización del teatro para niños, que en su formato digital publica la revista de teatro de Venezuela, www.dramateatro.fundacite.arg.gov.ve .


Alteración creativa que pareciese sentirse en algunos países latinoamericanos, con especial acento en nuestro país, donde la actividad teatral para niños ha mermado, sobre todo en la provincia, aún cuando hay que aplaudir los esfuerzos notorios, porque lo son, de algunos artistas que aún y a pesar de las dificultades, insisten en llevar a zonas alejadas y en poblaciones donde hasta no hay electricidad, el hechizo del teatro. Porque cuando un niño observa una puesta en escena el universo le cambia y su forma de relacionarse con el mundo es otra; más fluida e inspiradora.


Por ello la iniciativa Más Allá de los Cuentos, que este año llega a su cuarta edición consecutiva, de la Agrupación TKanela Teatro, Premio Nacional de Teatro Infantil 2004, de traer al estado Carabobo, grupos nacionales e internacionales, para que también puedan mostrar este arte donde no llega, es una labor digna de respaldar.


La entrevista fue realizada a Yuri Villegas Giraldo directora de Tkanela, aunque vino acompañada de Franceliz Rodríguez, actriz. Juntas al grupo han roto barreras, construido una carpa de teatro que montan en 17 horas para que los niños puedan disfrutar de una obra de teatro, aplauden a los creadores como Michael Ende y Gustavo Ott, esperan concretar un convenio con el IAEM y premios para la obra "Lobito Feroz" que ha conquistado el corazón de muchos niños.


-¿Cómo nace Más Allá de los Cuentos?
-Es una propuesta que venimos haciendo desde el 2004 tratando de llegar a las poblaciones mas desasistidas del territorio carabobeño. Nos instalamos en las cumbres de Canoabo durante cuatro días, lo cual es una experiencia maravillosa para los artistas porque nos hospedamos en carpas, y luego, agrupaciones de todo el país, bajamos a llevarle teatro a las comunidades. Esta labor, desde hace tres años, ya la hemos incorporado en Valencia.


-¿Qué sienten cuando les dicen que la cultura no es prioridad en alguna institución como les ha pasado?
-Nos deprime mucho este tipo de respuesta porque mis 27 años de carrera (comenzó a los 6 años) certifican que la cultura es la base de todo; por lo que todo nuestro esfuerzo ha estado dirigido porque los niños sepan y sientan lo que es el teatro. La primera vez que un niño pisa un teatro le cambia la visión del mundo.


-Ocurre también -intervino Franceliz Rodríguez- que al principio algunas Alcaldías prometen colaboración e involucrarse en proyectos culturales pero al final te salen con aquello de "no hay recursos"...


-¿Cuál es la recompensa dentro en un terreno lleno arena movediza?
-El aplauso de los niños. Que te abracen. Te den las gracias. Su entusiasmo hace que no te importen todas las dificultades...


-¿Cómo surge la idea de tener un teatro ambulante?
-Ideamos e hicimos una carpa de 7 por 7 metros cuadrados, especie de carpa que es nuestro teatro ambulante, dotado de aire acondicionado, iluminación, sonido, escenario. Nadie nos puede decir que no podemos presentarnos porque nosotros tenemos nuestro propio teatro, trasladable a cualquier lugar que tenga electricidad.


-¿Es la primera vez que se hace algo así en Venezuela?
-Sí, pero ya nuestra iniciativa la están clonando. Es llevar el teatro de calle hacia todos los lugares pero con la garantía de que el niño va a sentir todo el confort y la magia que requiere una puesta en escena de calidad para que pueda apreciar el buen teatro.


-¿Quién diseñó la estructura de esta carpa de teatro itinerante?
-Nosotros mismos. Nuestro equipo es multidisciplinario. Desde el músico, el escritor, escenógrafos y entre todos, hacemos todo. Nuestro lema es Mas allá de los Cuentos es ir mucho más allá y significa que la persona que entra a nuestra carpa a ver el Lobito Feroz va a vivir una experiencia extrasensorial. Tratamos además de reivindicar a esos personajes a los que siempre nos acostumbraron, de que eran malos o totalmente buenos, mostrando la contraparte. Al malo con su aspecto bueno y al bueno con sus cosas malas.


-¿Qué sentido tiene eso?
-Respetamos la inteligencia del niño...


-¿No les han acusado de ir en contra de los cuentos de hadas?
-No estamos en contra de los cuentos de hadas... Le damos el chance al niño de entender que los seres humanos navegamos en una diversidad emociones y conductas...


-¿Por qué la idea de esta carpa que se traslada a todos los lugares no es más conocida?
-A nosotros como artistas, en Venezuela, nos falla la promoción. Nosotros fuimos a Bogotá y nos quedamos allí durante 15 días recorriendo toda la ciudad y nos dimos cuenta de lo importante que es para un colombiano encontrarse con un actor. Te agradecen que seas un artista. Te promocionan. Te respetan. Hace falta que nos valoren.


-¿Cómo marcha la sede de Tkanela en el centro de Valencia, avenida Soublette, entre Vargas y Cedeño?
-Tenemos una casa espectacular y nuestro trabajo está abocada en pagar todos los gastos que ella genera. Nuestro trabajo de este año se concentrará en darle a este espacio la debida dimensión que tiene. La sala de cámara permite que puedan estar sentadas 100 personas y es cómoda tanto para el público como los actores.


-Si existe respuesta positiva por parte del público... ¿qué es lo que pasa que no hay un total apoyo hacia el artista de teatro?
-Nosotros nos hemos acostumbrado a que si no hay no hacemos. Sino bajan los subsidios y los recursos yo como artista me anulo porque no tenemos el apoyo 100 por ciento aunque no debería ser tampoco de esa manera... Los grupos deberían ser autogestionables. La pasión entonces por el teatro empieza a disminuir cuando lo que me da el sustento no lo tengo. Entonces tengo que salir a la calle a buscar otras cosas y dedicarle un pequeño tiempo al arte. No emergen entonces las actividades importantes. En Carabobo había antes mucha más actividad teatral que ahora, ha bajado de una forma impresionante. Podemos contar muy pocas agrupaciones aquí.


-¿Algún culpable?
-En parte, culpa nuestra.


-¿Qué motivó a Yuri Villegas Giraldo a hacer teatro para niños?
-Actúo en teatro para adultos pero me encanta dirigir teatro para niños. Creo que tengo un niño dentro de mi constantemente latiendo que no había otra forma de canalizarlo sino haciendo teatro infantil. Ver a los niños y llevarles todas esa posibilidad y dejársela para que ellos puedan hacer algo con esa experiencia, me trastoca, me hace feliz.


-¿Qué debe contener una buena obra de teatro?
-Pasión y creer en lo que se está haciendo. Si no creemos y no sentimos, no vamos a poder transmitir. Se tiene que actuar con la misma entrega en la función primera como en la cincuenta.


-¿A Venezuela le falta mucho teatro?
-El país vive en un teatro constante. Pero sí. Si el tercer motor es Moral y Luces no se puede entender que en algunos lugares te digan que no tienen recursos para la cultura.


TKnela Teatro fue fundado en 1996 en el marco del Taller Actoral Permanente dirigido por Yuri Villegas Giraldo, formada con Bonni Morín, en el Centro de Estudios de las Américas y el Caribe (CELAC) de la Universidad de Carabobo. La agrupación se dedica al teatro para niños visualizado de manera integral, incorporando actuación, títeres, música en vivo, narración oral y artes visuales.


Desde sus inicios ha realizado montajes que resumen diversas enseñanzas sobre aspectos relacionados con el crecimiento y el aprendizaje del niño: La Luna de Jabillo, La Ratoncita Martina, Cenicienta y el Príncipe Cabezotas, Los piratas y el tesoro de Acracia, Filipo el niño de la cabeza puntiaguda, Amaranta Porqué y Lobito Feroz.


A pesar de haber sido concebida en el seno universitario, TKanela Teatro, tomó el camino de la autogestión y la labor independiente, conformando un plantel estable de actores, músicos y artistas plásticos, en constante crecimiento. Este colectivo ha asumido la coordinación de diversos programas, festivales e iniciativas culturales que se realizan en Valencia y Carabobo.


Sus obras han recibido en conjunto mas de diez nominaciones en diversos renglones (Actriz, Actor Característico, Música, Escenografía, Dramaturgia, Muñequería y Vestuario), del Premio Nacional de Teatro Infantil, logrando el premio a la mejor actriz. También su directora ha recibido la Medalla de Honor al Mérito del Conac.


Zonas de Valencia, Bejuma, San Diego, Naguanagua, Puerto Cabello, San Joaquín y Miranda son sedes del IV Encuentro de Teatro, Más Allá de los Cuentos, visitadas por agrupaciones de varios estados venezolanos e incluso por una internacional, Babalawos, de Perú. La actividad se cerrará el próximo 29.


Cuentan con el patrocinio de la Alcaldía de Bejuma, Universidad Simón Rodríguez, núcleo Canoabo; Secretaría de Cultura del Gobierno de Carabobo, Fundación para la Cultura de la Ciudad de Valencia, Instituto para la Cultura de San Diego, Teatro Municipal de Puerto Cabello, Casa Alejo Zuloaga de San Joaquín, Dirección de Cultura de la Alcaldía de Miranda, Instituto de Desarrollo Urbano del Centro de Valencia, Fundadeporte y el Instituto Municipal del Ambiente de Valencia. El apoyo de Owens Illinois; Centros Comerciales San Diego y La Granja; Niños en Acción, y los Colegios María Auxiliadora, Juan XXIII, Padre Alfonso y Joseph Lancaster (Notitarde, 21/04/2007, Confabulario).-

sábado, 14 de abril de 2007

Estuve en un túnel oscuro en el que no veía luz


El maestro universal, Claudio Abbado prometió dirigir la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo para el año 2008 después de escucharla en una audiencia privada hace algo más de un mes en Caracas. El fundador y director de música de la European Union Youth Orchestra (1978) y la Gustav Mahler Jugend Orchestra (1986) ha demostrado un profundo compromiso en desarrollar a los músicos jóvenes y esa intención en Venezuela está más que demostrada al venir en varias oportunidades y manifestar su satisfacción por el alto nivel de los músicos venezolanos.
El 10 de marzo en la sala Ríos Reyna de Teatro Teresa Carreño escuchó a los jóvenes músicos valencianos, al frente de Joshua Dos Santos, y Abbado quedó tan gratamente impresionado con la fuerza de interpretación de la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky que se comprometió al encuentro futuro.


Joshua Dos Santos apenas tiene 21 años y es director musical desde hace cuatro de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo. Recién fue seleccionado para ser parte del equipo de profesores de la nueva selección nacional de orquestas. Desde los siete está en el universo de este arte que nace de la palabra griega musa, especie mítica femenina que inspira a los artistas. Se formó en la Escuela "Gustavo Celis Sauné" con la profesora Alba Pérez Matos y en el Conservatorio de Música de Carabobo donde estudió teoría y solfeo, violonchelo y trombón. Hizo cursos paralelos con los maestros argentino y coreano Mario Benzecry y Sung Kwang de las orquestas de Mérida y Falcón y el maestro Mario Abreu. Se formó dentro del sistema nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela y a los 16 digirió la orquestas sinfónicas de Mérida y Carabobo. Del 2002 al 2003 dirigió la Orquesta Sinfónica Juvenil de Vargas. Como violonchelista pertenece a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela.


¿Qué ha significado levantar el sistema de las Orquesta Juvenil en Carabobo después de la separación de la Orquesta Sinfónica de Carabobo ?
Cuando hay una meta de por medio y no hay barreras que te permitan cumplir con ella, eso no le da a uno la fuerza que se necesita para seguir adelante. Nada es fácil. Hay que luchar por lo que uno quiere. Mi meta y mi responsabilidad son dejar en alto, en Carabobo, el nombre del sistema nacional de las orquestas juveniles e infantiles de Venezuela en alto.


En primer lugar había que enfrentar el nivel musical de la Orquesta. Si la orquesta suena mal uno tiene que hacer que suene bien y para ello hay que exigir y buscar a profesores preparados para enseñar. Y lo más importante: Buscar el espacio que en ese momento no lo teníamos. Apenas hace siete meses estamos funcionando en un espacio de la antigua Facultad de Derecho de la UC, detrás del Paraninfo, a través de un acuerdo en el que nos ayudó Notitarde.


¿Tres años para lograr una sede?
Imagina. Tres años y medio de lucha por un espacio para la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo que no podía crecer porque no tenia dónde crecer. Estuvimos en un principio en la Escuela Juan Sebastián Echeverría. De allí tuvimos que salir por unas razones que todavía desconozco y terminamos ensayando en la Zona Educativa, en La Manguita, en un espacio que agradezco que nos lo hayan prestado, pero que realmente, no era adecuado, lleno de mosquitos porque pasa una cloaca cerca... Esa fue una lucha fundamental dentro de todas las tareas diarias que hay que enfrentar, que cada joven tenga su instrumento; el aire acondicionado para un salón de ensayos, primordial para el rendimiento de la Orquesta. Todo fue una lucha. Armar la Orquesta ha sido una lucha de todos los que trabajamos dentro de ella.


Pero siguen sin sede como tal... porque el espacio que tienen no es de ustedes....
Pero para nosotros es nuestro castillo...


Y de lujo...
Sí. Continuamos impulsando por terminar de consolidar el sistema con muchas más orquestas infantiles. Estamos tratando de fortalecer el nivel para que el publico valenciano sepa que al año la Orquesta Sinfónica Juvenil va a tener tres temporadas con grandes conciertos en el Teatro Municipal, por ejemplo, que es algo que no se da aquí en Carabobo.


¿Cuándo comienza la temporada de conciertos de este año de la Orquesta Juvenil de Carabobo?
En el mes de mayo esperamos podamos hacerlo dentro del Teatro Municipal. Todo se ha estado dando para que sea así. Abrimos los conciertos con obras de Tchaikovsky, Beethoven y Mahler, lo cual es ya un reto. Estamos enfrentando la primera sinfonía de Mahler.


¿Por qué están haciendo tanta música de Cámara?
Porque es la base de lo que puede hacer la música orquestal. En la música de cámara las secciones de la orquesta se dividen y se hace la música especifica, de cuerdas, maderas, metales y percusión. Los ensayos dan muestra de que estamos en un alto nivel. El Ensamble de Metales de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo se ha consolidado al igual que el grupo de cuerdas.


¿Cuál es la respiración que existe entre un violonchelista y la orquesta?
Mi carrera como violonchelista ha sido un poco más larga que como la de director. La primera fue más amplia y la segunda esta naciendo. Pero más mágica ha sido la de director. La de violonchelista no la dejé en el pasado pero no la recuerdo con tanta emoción... Fue muy típica . No hice carrera como solista.


¿A cuál violonchelista admiras?
A Paul Tortelier me parece no solamente el que esta técnicamente capacitado para abordar cualquier programa del repertorio del instrumento sino un músico de corazón y alma, intelectual; sabio. Hay unos videos de él hablando del violonchelo y la naturaleza que son fascinantes...


¿Qué le agrega un violonchelo a la música?
Es el canto. Es cantar. Habla a través de las cuerdas del instrumento.


¿Satisfecho hasta los momentos?
No estoy satisfecho en un cien por ciento porque tengo demasiados proyectos por delante y aunque estoy complacido de los resultados de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo porque sé que ha valido la pena el esfuerzo...


¿Entraste en algún momento a desesperarte por la falta de apoyo?
Entré en una especie de túnel sin salida. Estuve en un túnel oscuro en el que no veía luz por todas las situaciones que pasamos con la Orquesta Sinfónica Juvenil Carabobo. Pero en el momento en el que estaba a punto de desistir apareció la luz que me dio esperanza de seguir adelante. Tomé un segundo aire y a partir de allí todo lo ocurrido ha sido muy positivo... La muestra que hicimos al maestro Claudio Abbado nos ha dado mucha fuerza.


Procura leer todo lo que está relacionado con las piezas que van preparando en ese delirio profundo y enriquecedor que parece ser el temblor de la música en el alma (Notitarde, 14/04/2007, Confabulario).-

sábado, 7 de abril de 2007

Lucy Sosa: Nosotros estamos peleando por construir un mundo a salvo


A los niños les enseñan muchas cosas y quizás la presión que se ejerce sobre ellos es más dura de lo que ellos pueden soportar. Enseñarlos a desaprender es una tarea más bien adulta. Por ello quizás las actividades para que aprendan a ser libres y puedan ser ellos mismos a través de cotidianos instrumentos son bienvenidas en un sistema que juega mucho a convertir todo en tieso cartón.


Lucy Sosa viene de una familia donde hay muchos educadores y trabajadores sociales. Se graduó en la Universidad Southwest de Texas, cerca de Austin, en dos carreras que casi realizó simultáneamente, de diseño interior y bellas artes. Después de casarse y separarse, con niños de 2 años y 8 meses de nacido, decidió venir a Valencia porque pensó era una ciudad mas amable para cumplir con la tarea de educar a sus hijos. Sus comienzos estuvieron relacionados con el diseño de interiores, proyectos tanto individuales como colectivos.


Cuando el sector de la construcción, años atrás, en 1999, comenzó a mermar, su hermana Luisa de Galavís, directora educativa del preescolar Niños en Acción, le solicitó dar un taller de dibujo en verano, nació la idea y el método Aprendiendo a Observar que ha ido perfeccionando con la experiencia, presentado en el Encuentro de la Teoría a la Practica, de la Organización Imaginación y Educación, Grupo de Investigación, que se realizó en julio del 2006 en Vancouver, Canadá. También se desempeña como maestra de arte.


¿Todo comienza por cómo atender las tareas de dibujo de los escolares?
Si un niño no sabe lo que es la línea y no le han enseñado a leer las líneas de las formas no va a entender que el dibujo es una composición de rayas de lo que estas observando. De esta manera comencé por una desconstrucción. Generalmente no se tiene idea de cómo la tridimensionalidad llega al papel. La conexión es la línea y la capacidad que se va a desarrollar para leerla. A todas estas, la estética no tiene nada que ver con el comienzo porque dentro de esa interpretación es donde yo me fundamento para darle motivación y reforzar el hecho del dibujo y se elimine el temor de "yo no se dibujar".


¿Por dónde comenzó?
Basándome en el método del palito o rama seca que representa la línea les pido a los niños que la planten en el papel. Se les dice, no la vas a calcar, no la vas a medir. El primer ejercicio es ese, el de separación, representar esa línea que es la ramita en el papel. Con una descripción verbal. Mientras esa parte del cerebro se reactiva los niños pasan como dos minutos en los que puede pasar cualquier cosa: Suelen manifestarse todos los esquemas de la inseguridad que despierta ese ejercicio tan simple.


¿Con cuantos niños ya ha trabajado?
Más de mil 500, incluyendo todos los de la zona sur.


¿Se repite en casi todos el mismo comportamiento?
Son muy pocos los que van directo a hacer lo que se les pide. Lo importante es que se aprenda que de la propia capacidad de observación se puede ilustrar. Es una especie de vacío al que se le brinda un puente y ese palito da comienzo a la relación con la línea. De allí paso a la hoja de un árbol, su contorno y todas las posibilidades de esa lectura. Allí ocurren muchas cosas: Quienes no les quedan nunca perfectos y los que tienen un talento que ni siquiera sabían que lo tenían. Pero sobre todo la confianza en si mismos que los ayuda a continuar practicando. De esa hoja pasamos a un vaso, para hablar de la tercera dimensión. De esta manera comienza un proceso que yo he simplificado en "Aprender a leer líneas".


¿Cómo fue englobando el método?
Los llevo a que entiendan que con esa herramienta pudieran dibujar, primero sus tareas, y luego que cuenten con ella como expresión gráfica para manifestar lo que deseen. Dibujar lo que sientan.


¿Fijó métodos de comparación entre alumnos venezolanos y extranjeros que comparten experiencias en Niños en Acción?
Si, por ejemplo, en Nueva Zelanda, nadie aprende a leer antes de los 7 años. Van al colegio a hacer muchas actividades pero no están interpretando un dibujo con respecto a una letra o un grafismo con una letra; ni nadie te está diciendo que tienes que saber leer ni esa es la demanda. De esta forma nos dimos cuenta que los niños extranjeros, con los que he estado en contacto, tienen otra visión, mucho más espacio para su expresión porque hay que recordar que el grafismo es anterior al lenguaje.


De ahí la espontaneidad que no observabas en los dibujos de los niños venezolanos...
Porque no habían sido perturbados en su proceso, no eran cuestionados. No tenían ni ellos, ni sus padres ni sus maestros una expectativa porque ellos hasta esa edad tienen libertades... Lo que sucede es que en nuestro sistema educativo el enfoque está puesto en que el niño aprenda a leer y escribir y luego a sumar y restar...


¿Estamos hablando también de que este proceso es vinculante para la lectoescritura?
Ese ejercicio de observación es otro puente para el proceso de lectoescritura. Porque no es lo mismo que rellenes y aprendas a completar y que con tu propia capacidad pongas algo en el papel sin ninguna guía de ningún tipo. Esa independencia es la que te va a hacer aprender y esa confianza interna te puede ayudar en todo lo que tú te propongas.


Aunado al dibujo libre hago sesiones de cinco minutos máximos de observación de los planos vertical y horizontal, sencillos.


¿Cómo comienza a expandirse todo esta experiencia con las comunidades del sur?
Cuando empezamos a ver resultados y cuando sentí la necesidad de conocer más allá la realidad del país ya tenía en mis manos este método por lo que los llevaba de dibujar a observar e imaginarse para plasmar, sin intervención de nadie. La idea mía también ha sido que aprendan a entender que lo que ellos creen que no es fácil puede serlo. Entrar al dibujo lo reduje a leer líneas. No todos tenemos habilidad, pero dibujar lo puede hacer cualquiera.


¿Fue de allí donde nació la exposición de alrededor de 250 niños?
A través de la Ruta de la Cultura de la Fundación para la Cultura de la Alcaldía de Valencia, en la época que estaban desarrollando el Festival de las Artes, toda esa contribución a la cultura de la ciudad, de verdad verdad, hizo que comenzara con las diez comunidades, Bella Vista, Freddy Franco, Las Flores, Santa Rosa, Santa Inés, Alexander Burgos, Brisas del Aeropuerto y casas hogar, en patios, templos evangélicos, y canchas de bolas criollas, comenzamos con esta actividad que involucró a alrededor de 500 niños y que concluyó con una exposición que realizamos en el Parque Recreacional Sur. Yo quería que la gente se concibiera como parte de todo, que ellos sintieran la experiencia completa y que formaban parte de esto. Fue una convocatoria importante, se les entregó certificado y en total hubo un montaje de 365 dibujos que fueron clasificados por comunidades.


¿Qué puede decir de la violencia de la zona sur?
Entrar allí, en esas comunidades y vivir allí, es entender que todo lo que sucede gira en torno a una dinámica que incluye a la violencia como una de las más importantes.


¿Cómo fue su experiencia en Canadá?

Fue de total sorpresa. Me encontré con los grandes teóricos del mundo. Hice allí un curso para maestros. Conocí a Kieran Egan, (creador de la pedagogía imaginativa y autor, entre otros, de libros como de An imaginative approach to teaching) y a otros muchos expertos de Brasil y México. Entablé muy rápidas relaciones y mi experiencia, de haberme atrevido a conocer mi propia nación, me dieron las bases para saber que los proyectos de nosotros, de los latinoamericanos, son muy parecidos porque los tenemos que llevar a la práctica porque tenemos que involucrarnos con nuestra gente. Para ellos nuestra realidad es muy lejana. Ellos están muy bien organizados. Ellos viven en un mundo a salvo y nosotros estamos peleando por construir algo a salvo, con todas las dificultades que implican.


¿No quiere hacer una especie de curadurías de los trabajos de los niños que cargas siempre bajo el brazo?
Es mi sueño porque hay una etapa de los niños que es algo intocable y mágico. Ello ayudaría a los artistas plásticos jóvenes a refrescar y olvidarse de la rigidez porque pienso que el arte es más expresivo; no es tan egocéntrico, es más espontáneo.
Conmovidos con la experiencia de mes y medio en los barrios al sur de Valencia quedaron todos los asistentes que escucharon la exposición de Lucy Sosa en la humana Vancouver. Uno de los dibujos expuestos es una hoja dividida con los tres colores de la bandera: La franja amarilla es la más delgada y la roja es la más gruesa. En la primera dice, con letra de una niña que lleva pocos años escribiendo: A pesar de tener tanto oro... Sigue en la franja azul: y contar con dos mares... Concluye la roja: No sirven para dejar de derramar tanta sangre (Notitarde, 07/04/2007, Confabulario).-