martes, 20 de octubre de 2026

Juncos vivos

Manifestación en Carabobo (Foto de José Antonio Rosales)


 

En diciembre de 2024 supe que algo malo les  había sucedido a mis mejores amigos venezolanos. Unos días antes de Navidad ya era imposible localizarlos. A los tres meses, uno de sus hijos, me avisó que sus padres estaban presos en el Helicoide de Caracas.


Lloré desconsoladamente. No sabia a quien llamar, pero lo hice a quien podía escucharme asi,  convertida en larga tela mojada de incertidumbre. No asimilaba que dos profesionales del derecho podían ser vejados, cuando siempre los escuché dispuestos a seguir en Venezuela, superando obstáculos, desde el campo de sus especialidades jurídicas; hasta con esperanza.

Catorce meses estuvieron presos sin que fueran capaces durante los primeros seis, de explicarles la causa y los delitos que se les imputaban.

Aunque actualmente están en libertad, no les permiten acceder al expediente abierto en su contra, solo les informaron que fueron amnistiados y sobreseídos de los delitos de terrorismo, financiamiento al terrorismo, traición a la patria, asociación para delinquir, obstaculizar la justicia y cooperación con gobierno extranjero.

Desglosando toda esta  desgracia casi treintañera venezolana llamada chavismo-madurismo, aun tienen que agradecer que  solo sufrieron despojos materiales y las llamadas torturas blandas,el nada encomiable método psicológico que busca destruir la identidad y la salud mental del detenido mediante la privación sensorial y el aislamiento extremo, sin dejar marcas físicas evidentes.

A su alrededor mismo, estaban  personas  violadas y torturadas físicamente. Tuvieron que vivenciar fallecimientos por falta de asistencia médica, de personas privadas de libertad, al igual que ellos, por razones políticas o por antojo de alguien con poder.

Les robaron todo lo que pudieron, coaccionaron a familiares y amigos,  metieron presos a conocidos que aparecían en sus móviles personales. De sus computadores y laptops, obtuvieron información para después sufrir los largos interrogatorios con diversos funcionarios, uno tras otro, que lo que en realidad buscaban era hacerse parte del botín a punta de  extorsiones. Larga cadena de chantajes.

Sólo  por dinero. Cero principios. Derechos out.

Sabían direcciones exactas de los familiares en Venezuela y el exterior, preguntaban por conexiones con gente de la oposición política para vincularles con asuntos que ellos desconocían.

SOBREVIVIR

Destrozaron su bufet de abogados, lo vaciaron; su casa fue ocupada por policías que la saquearon en su totalidad: sus vehículos fueron confiscados y utilizados igualmente por los organismos  de seguridad.

Dentro de la cárcel por mas suerte que se haya tenido la convivencia no fue sencilla. Se comprenden muchas cosas, se aceptan otras. Emerge  de la propia mente y del cuerpo, otro ser que se desconocía existiese dentro de nosotros. Se aprende a rezar más, a cavilar más  y a intentar entender que hubo gente capaz de traicionarnos en sus horas débiles y mas bajas.

A cambio de que firmasen declaraciones contra ellos, a colegas, empleados y amigos les ofrecieron libertad, asistencia médica o medicación. La confianza fue resquebrada y algunos -o casi todos ellos- les culparon de su privación ilegítima de libertad.

El ser humano ante situaciones límites subjetiviza el mal, por el bien.

Despues de mas de cuarenta años de ejercer el derecho en Venezuela, los policías les apuntaban como si fueran delincuentes,  por tener una casa y coches en urbanización al este de la capital, acostumbrados como están en Venezuela estos funcionarios, a matraquear y robar, para subsistir; mientras  sus jefes viven a todo tren, por prácticas similares, sólo que a otros niveles.

No querian darse por enterados que lo que se construye con aura prístina -estudios, trabajo, sacrificios- permanece. Lo nacido en el desvío del alma se diluye en la nada. Como en esta enorme deshilacha que han intentado convertir a Venezuela, aún hoy en día, bajo la tiranía amparada de los hermanos Rodríguez , mientras siguen los encarcelamientos injustos, las privaciones de libertad al no dispuesto a  doblegarse, ante cualquier cosa que ellos pretendan.

Catorce meses en prisión por iniquidad, te cambian, lo quieras o no,  aunque reconozcas que en tu destino no estuvo pasar por cosas aún peores, como las que vivieron y sufren, miles.

PODER TITIRITERO

El daño antropológico causado en estos casi treinta años late en cada calle por mas fingida  aceptación o negación que exista entre la gente. Varias  generaciones cargadas de ignorancia y de miedo desviven (la vida no es eso) frente a un todavia poderoso aparato represor,  millonario a base del saqueo institucionalizado.

Hay que agregar además, que tanto dinero y corrupcion les resultó insuficiente, y tuvieron que liarsecon el negocio de las drogas para convertir a Venezuela en un narco-Estado, con red operaria de lujo, manejada desde las cúpulas militares.

El poder mal empleado es algo tan siniestro que ahora la imagen mundial es la del sórdido gobierno venezolano buscando mantenerse dentro de los indecentes gobiernos del mundo.

La bondad es la recompensa del bien; el mal es la recompensa del mal, señala un proverbio  japonés, creo recordar.

Derechas, izquierdas son iguales.  El amo es el dinero, el poder es titiritero y los hombres esclavos de la oscuridad del alma.

Remota justitia, ¿quid sunt regna nisi magna latrocinia? escribió  San Agustín (354-430) en su libro La ciudad de Dios. Significa: Quitada la justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones?

El mundo ha sido testigo de lo ocurrido en Venezuela: jóvenes asesinados, violados, torturados. Muchachos que estaban sólo protestando se convirtieron en pesadilla para familias enteras que fueron desmembradas. Perseguidos por pensar distinto, por denunciar delitos que se cometían desde el Estado; instrumento para arrasar sin contemplación al otro; garito de mafias, narcótrafico y corrupción.

Las historias humanas de las víctimas han ido procesándose, pero el universo de ellas es tan amplio como el éxodo de mas de ocho millones de venezolanos y el espejismo  de la selva de Darien (frontera entre Colombia-Panamá), por donde huyeron muchos para terminar siendo martirizados por otras  redes de crimen organizado. La secuela de la huida por alli es estremecedora: niños ahogados, ultrajes, larga lista de embarazos no deseados; asesinatos. Muchachas arrastradas a la prostitución.

No negaremos que hay naciones que han pasado por guerras brutales. Lo ocurrido en la misma Europa, durante el periodo de la guerra de los Balcanes, (1991-2001) además del horror de plantear una limpieza étnica, una vez mas, como  la que está ocurriendo con Palestina, ha destapado algo todavía mas espeluznante: hubo turismo -Safari Sarajevo- acompañando a ciudadanos adinerados para que, desde altas y controladas colinas, tuvieran la oportunidad de asesinar a seres humanos, con rifles de alta precisión.

No hay que olvidar que los cientos y miles de venezolanos que iban caminando juntos, protestando por  las principales ciudades, en diferentes períodos, tambien fueron asesinados por francotiradores, apostados estratégicamente, desde altos edificios,  con toda la impunidad y cobardía del gobierno.

BLANCA PALIDEZ

Tampoco podemos olvidarnos de la primera y segunda Guerra del Congo (1996-2003), menos mencionada porque África al igual que Venezuela, solo es importante, a la hora de calibrar la balanza, hacia el negocio de sus recursos naturales. Conflicto especialmente cruel porque la violencia sexual sobre menores, como arma de guerra, fue y todavía es, estigma pulverizador de núcleos familiares.

Seis millones de fallecidos y mas de cinco millones de desplazados son datos de la dimensión de ese infierno.

Ahora mismo en Europa ya desde hace más de cuatro años, Ucrania. Cuando los intereses geopoliticos se entremezclan, la incapacidad manda. Cuando el primer mundo no es capaz siquiera de detener esta conflagracion, conviene deshojar el futuro.

Aunque Venezuela no ha padecido en apariencia ninguna guerra exhibe mismas consecuencias: perdidas de vida y lesiones, desplazamientos forzados, hambre y pobreza, colapso de servicios básicos, destrucción  de infraestructuras, inflación y crisis de suministros, desviación de recursos. Sin mencionar lo impalpable.

A los venezolanos nos metieron en lo podía llamarse una guerra ideológica. Chávez, en su profunda ignorancia, hizo creer que era el mesías del pobre contra el rico.  De izquierda buena contra derecha mala. Pero el no era de izquierdas, aunque su apoyo mayoritario fue ese. Poco se habla de la derecha que tambien lo respaldó para pactar el continuo reparto de riquezas, la de los amos del valle de Caracas. Implantó la represión contra los que no creyeron en su invento llamado Socialismo del siglo XXI. Su consejero, Fidel Castro, le dio la gruesa biblia para aniquilar las bases democraticas y controlar al pueblo.

A ese Estado represor se le unieron, documentado está , lote de cinco mil ciudadanos cubanos (desempleados de la antigua URSS), infiltrados en todas las instancias de poder, minando todo alrededor, para que se entienda de lo que han sido capaces los que aún no quieren desprenderse del poder y ahora juegan a ser mansitos conciliadores.

Los organismos internacionales mostraron blanca palidez ante las denuncias que les llegaron, debilitadas por la manipulación y compras de conciencia, marca de fábrica del chavismo-madurismo.

Dentro de Venezuela la represión hizo del miedo conducta, mientras se lograba sobrevivir con pensiones y salarios que eran céntimos de dólar, al mes.

SINSENTIDO

El negocio redondo: el gobierno que empobrecía creó la venta de comida  "solidaria", con la que nuevamente se volvia mas millonario, no porque lo comprara a precios accesibles, sino porque los insuflaba, al adquirirlo en otros paises. Creando mafias y sobornos en todo el tinglado nacional.

Surrealismo (¿comunismo?) parasitario. 

Sin electricidad. Sin agua. Sin gasolina. Sin gas.
Las zonas industriales se convirtieron en pueblos fantasmas. Todo lo tenía que ver con el desarrollo de Venezuela, industria petrolera y los sectores de su fuerza productiva, fueron expropiados y llevados a su ruina; ahora aún mas colapsados por desuso y falta de infraestructuras modernas.

Entendemos era el sentido del sin sentido.
¿Ese es el coste de no haber sabido sembrar el petróleo?

Actualmente hay cortes de electricidad en estados de hasta doce horas diarias. Lo normal son seis, ocho, diez. Solo Caracas se salva de  estas restricciones.

Los que emigramos por necesidad y sin desearlo, sabemos de sacrificios. No quedarán documentados en organizaciones mundiales, lentas y burocráticas como las que investigan torturas y asesinatos, pero fuimos llevados a situaciones marcadas por el desvivir. 

Sabemos del esfuerzo de mucha gente fuera y dentro de Venezuela. Familiares que van inquebrantablemente a visitar sus presos, a llevarles algo de comida dentro de tanta escasez. Seguir luchando dentro de la desesperanza.

POLARIZACIÓN

La irresponsabilidad, crueldad y soberbia del chavismo-madurismo ha sido tan desproporcionada que ni siquiera reconocían a familiares, fallecimientos de sus deudos en los centros de reclusión y tortura. Se enteraban después, tras búsquedas llenas de agonía; cuando ya habían sido enterrados, para que el nudo de tanta ignominia no pueda ser  fácilmente desatado.

Han metido presos a menores y niños.

Por eso viene a la mente el término "suerte" sobre mis amigos, porque convivir en la insalubridad del Helicoide, con ratas que salían de los colchones agujereados, solo es ahora insospechada anécdota.

Pasar por revisiones médicas al salir de prisión y someterse a intervenciones quirúrgicas, como en sus manos, por los golpes perpetrados en la búsqueda de la mentira que necesitaban  confesaran; parte de un pasado reciente, que aun deben asimilar.

Ambos están con tratamientos psicológicos y psiquiátricos.

Desde que vivimos en España hemos sido testigos de una polarización muy exacerbada. Como el resto del mundo, tal vez. Con una forma de hacer política que realmente produce vergüenza ajena.

Aquí  los partidos tienen garantizada su sobrevivencia, a traves de fondos públicos. Por paradójico que suene, se les siente poco dispuestos a trabajar por el bien común, por la gente que los mantiene con sus impuestos.

Si gobierna la izquierda, la derecha asediará  y acorralará para que no puedan gobernar.  Y viceversa. Los planes para el bienestar social sufren boicot y son aprobados in extremis.

La sensación de caos e ingobernabilidad que transmiten los medios de comunicación en este país de monarquía parlamentaria, basada en un sistema de democracia instucional, no es real. La separación de poderes mal que bien funciona y la descentralización autonómica también,  aunque en los errores todos busquen enturbiar responsabilidades, establecidas en la Constitución de 1978.

Vienen elecciones.  Sabemos que ninguno de los dos partidos mayoritarios solucionará nada a menos que unan esfuerzos por una España mas grande.

En España no sabemos por quién votar. Cuando hayan elecciones libres y democráticas en Venezuela, elegiremos bien.

La ingenuidad abandona los poros de la piel en la experimentación misma de la vida.

¿MEDIADOR?

Entre España y Venezuela en todos estos años se han tejido diferentes madejas. La corrupción  da para mucho. En Madrid hay barrios de lujo donde los bolichicos* compraron edificios  enteros y tienen propiedades por toda España. Partidos políticos fueron capaces de esconder prófugos venezolanos, de la justicia internacional. Hilos finos del ovillo que busca ser dificil de desenredar.

En todo momento hay que mantener la calma animosa de la propia conciencia.

Rodríguez  Zapatero está  defendiéndose de las cosas que hizo allí y aquí.  Nunca fue un mediador  por Venezuela.  Siempre lo supimos los venezolanos.  No agregaremos nada mas.

La deuda financiera y social hacia el país es  enorme. Nuestros bienes llegaron hasta Hollywood. Por una pelicula que aún siquiera se ha comenzado a rodar,  sobre la vida de Toussaint L’Ouverture, Chávez le entregó al actor Danny Glover 28 millones de dólares.

¡Que poco gracioso resulta ahora el protagonista de Lethal Weapon!

Con las maletas  que se han movido por el mundo, esta cifra pareciera no tan significativa, pero en 2007, esa suma representaba 60 mil 200 millones de bolívares al cambio del dólar oficial. Más de 112 mil millones en el mercado paralelo.

También ese mismo año, variación  del mismo algoritmo: El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un financiamiento de  211 millones de dólares para Venezuela, destinado a la ampliación, descentralización y construcción de infraestructuras para el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. De la planificación  de siete centros, sólo se edificó uno, en Caracas, sin que nadie asumiera responsabilidades sobre el destino del resto de los recursos,
desaparecidos en acción.

Lo mismo sucedió  con las donaciones y ayudas recibidas para las víctimas de la tragedia de Vargas de 1999. Se perdieron en el lodazal. No fueron pocas.
Los que usurpan no rinden cuentas.

ESPESA REALIDAD

Seguimos los seres humanos anestesiados,  sin asimilar y practicar propósitos, enseñanzas, principios, buena voluntad y sentido común.
El mal existe; si lo amparas, permitiendo su entrada, se convierte en la desventura del ser.
Venezuela llevaba antes de estos ya veintisiete largos años, cabalgando en corruptelas. El que denunciaba era castigado y culpado. Los pseudointelectuales  y periodistas  capaces de escribir mentiras sin titubeos, sin sentarse a cavilar la consecuencia de no escuchar y registrar la verdad. De contrastarla.

Los medios de comunicación fueron ocupados por afines al poder.

Familias enteras desbaratadas. Militares, policías, profesionales, campesinos, estudiantes; todos juzgados por tribunales que tenían el mandato de acabar con la disidencia. Se inventaron juicios, manipularon testigos. Todo lo que se pueda contar se queda corto ante la espesa realidad.

Hasta tenemos una banda de delincuentes de notoria fama llamada el Tren de Aragua que formaría parte de un experimento transnacional del régimen dentro de una guerra híbrida a escala internacional.

Seremos tambien muchos los sobrevivientes de este gran terremoto vivencial, parecido al deslave de Vargas y sismo reciente en el mismo estado de La Guaira. Gran fisura emocional que habrá  que sanar con las mejores herramientas  que tengamos.

Mucho se habla en esta España de la memoria histórica.  Numerosos son los que no desean que se estudie el pasado de la mal llamada guerra civil (1936-1939). Muchos agujeros pendientes, fosas llenas de cadáveres; familias enteras marcadas por el dolor visceral producido por el bando que llegó  al poder dando un golpe de estado.

"Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo»,  escribió el filósofo español George Santayana. Hay que superarlo para no emular patrones.

El que tiene miedo de ir hacia allí es porque mucho teme.

RECONCILIACIÓN

El daño generacional causado es enorme. Todo tendrá que ser reconducido. A Venezuela  le toca no copiar a ningún país, a menos que esa  nación haya demostrado verdadera evolución en sus prácticas sobre reconciliación nacional. ¿Existe alguno?
Descartada en ese sentido España para Venezuela, porque aquí se ha vivido un trauma transgeneracional, producto de cuarenta años de tiranía que insiste en persistir.
Por no ser capaces de enseñar bien la historia, ahora mismo, hay un brote de fascismo, tan opaco como sedoso.

Mis amigos al hablar de su experiencia no se victimizaron. Hablaron mas bien poco de lo mucho que tienen que contar. Concentrados como están, en recuperar sus vidas.

No han sido los únicos.  Para robarse propiedades, llámense tierras, casas, fábricas, hoteles, casinos, bodegas, queseras, fincas, haciendas han utilizado el mismo y aparatoso mecanismo represor.

Franklin  Brito, inmolado de esta ruindad.

Al despedirme de ellos les dije que se cuidaran mucho. Me arrepentí de pedírselo porque enseguida comprendí que ellos siempre se protegieron; no hicieron nada para ser arrastrados a un secuestto y posterior encarcelamiento.  Sólo  se los dije porque no quiero que les pase más nada. Por puro egoísmo.

Me dieron a entender que ellos seguirán trabajando por lo que creen. Siempre ocupados, hicieron estudios académicos adicionales, tienen cinco o seis especialidades en derecho,  para llevar los casos de sus clientes a los mejores resultados.

Comprendí entonces que mis amigos son junco fresco y vivo, enriquecido por aguas cristalinas.

No se doblegaron.

Confío en esta estirpe de gente nacida en este suelo de gracia, que sí define a la amplia mayoria de los venezolanos.

*  Los bolichicos son un grupo de jóvenes empresarios venezolanos que amasaron fortunas multimillonarias durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro gracias a contratos públicos otorgados a dedo, con denuncias de sobreprecios y corrupción.