viernes, 20 de marzo de 2020

Vivir (cartas de apoyo a pacientes Covid)



Serie Nos Observan, Rolando Quero 

Hola de nuevo. Afuera, porque casi todos en estos momentos nos encontremos del lado de adentro, se ven pocas personas caminando por la calle. Circulan pocos coches y muchos están viendo la televisión para enterarse de los últimos acontecimientos.

Sin ver televisión estoy enterada de todo y siento que estos días obligados por los acontecimientos (ya tendremos tiempo de sacar las mejores conclusiones) son necesarios para decirnos muchas cosas.

No podemos continuar viviendo en el desvivir. Cada segundo de esta cuarentena, hay que aprovecharlos para amarnos por encima de todo como raza humana, amar lo que somos aunque estemos acostados en una cama; amar lo que tenemos, porque ciertamente acompaña y nutre aunque no nos demos cuenta.

Un pequeño repaso por nuestra rutina diaria (hasta el momento en que quedó suspendida) despertará puro agradecimiento.

Vivir se trata de agradecer. Reconocer el amor que nos ha hecho posible aun sin creer que esto así ha sido.

Vivir es maravillarse y sacar las fuerzas para salir adelante.

Vivir es mirar a los ojos de toda cosa viva, llámese padre,  madre, hijo,  sobrina, sobrino, mascota o cielo y saber que nos merecemos mucho más y por lo tanto vamos a por ello; aunque a veces estemos confundidos sin saber muy bien cómo hacerlo.

Existir es un aprendizaje emocionado. Estar es crear cosas simples, hermosas; con nuestra alegría íntima de sabernos capaces de amar, de vencer vicisitudes. Recibir la brisa suave en nuestra piel un día cualquiera, en cualquier temporada, bien hace la diferencia de estar aquí.

Una vez, un ser completamente desconocido, para mí y mi hijo, que nos quedamos solos en dolorosa circunstancia, se abrazó a nosotros dos, para sustituir, en ese momento, al papá y esposo que faltaba.

Era una religiosa, sabia y hermosa. Créeme si te digo que en ese abrazo, en ese regalo que nos dio la vida, abrigamos no sólo a la pareja perdida y al padre que no estaba, también sentimos la generosa dimensión de sabernos parte y encuentro, del amor incondicional.

Pronto estaremos de vuelta. Con alegría, abrazos y besos. Poniendo en su justa dimensión al desvivir.

Soy Marisol. A mi lado duerme un gato que se llama Chachito. Recupérate pronto.


Carta anterior:
https://azulfortaleza.blogspot.com/2020/03/chachito.html


1 comentario:

Lasamarillas18 dijo...

En definitiva está situación nos sorprendió a todos y colocó a cada quien con sus miedos y circunstancias. A las que sin darnos cuenta hemos ido saliendo si se quiere triunfantes. En cuanto a los quereres he visto en alguna parte escrito;...vidas pasadas amores presentes...