viernes, 1 de mayo de 2020

Mayo (cartas de apoyo a pacientes Covid)

Flor de mayo 



El mes de mayo está comenzando bien. A partir del sábado 2 se iniciará el plan desconfinamiento con horarios establecidos que permitirán una pequeña liberación de la etapa que ha tocado vivir. Como dependerá mucho del sentido común, habrá que ir viendo su evolución y esperemos que el plan trazado sea un avance y no un retroceso.

El quinto mes del año en mayoría de países del mundo es rejuvenecimiento natural de la vida, es canto al esplendor colorido de la naturaleza.

Los hombres y mujeres del tiempo ya han anunciado que viene el calor y ello, aunado a la posibilidad de salir a mover las piernas aunque sea en solitario, invita a vivir este periodo de forma diferente. Se respirará de cerca el aroma real de la primavera y es que mayo es el mes de transición entre esta estación y el verano.

Las flores han eclosionado y las que no, están a punto de germinar, por lo que la tierra exhibe un radiante poderío. Por lo tanto, es una razón para tener confianza,  los buenos vientos que se avizoran, por más distintos, por más obstáculos que nos digan van a existir.

“Tan lleno de espíritu como el mes de mayo y tan hermoso como el sol en pleno verano”  escribió William Shakespeare.

Las montañas lucen unos nuevos esplendores bañados según las regiones en que se encuentren, amarillas, rosadas, rojas, violetas o anaranjadas e imprimen fortaleza a los estímulos, a todos los seres sintientes y palpitantes.

Así como ayer mi madre reía irónicamente, por el acierto que tuvo alguien al recordarle la melancólica canción de Joaquín Sabina ¿Quién me robó el mes de abril?, tendremos que asumirlo así: hemos sido víctimas de lo que podrá ser recordado como robo y hurto colectivo de enormes proporciones. Con implicaciones que ya se irán viendo y muchos más encargando.

Si nuestros sentidos fuesen elevados por nuevas dimensiones y pudiéramos oler mayo, la fragancia sería muy parecida a la que se respira cuando se unen agua y barro; salpicada con esencias de mil flores silvestres. Ahora mismo tenemos grandes limitaciones para aspirar su perfume, emergidos como estamos de un confinamiento extraño, enrarecido diariamente por los que intentaban informar desde las carencias.

Que la alegría de mayo contagie. Lleve a todos a la recuperación de sus fuerzas físicas y espirituales.

El sol lleva rato calentando la habitación. Mi gato duerme y escucho las versiones que de la canción de Sabina han hecho algunos, a razón de esta circunstancia.


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